Laird superfood paga 38,5 millones por navitas y promete arrasar en las estanterías
Laird Superfood acaba de desembolsar 38,5 millones de dólares por Navitas y ya avisa: las estanterías de Whole Foods y Sprouts se llenarán más que nunca. El consejero delegado, Jason Vieth, asegura que la compra de la marca californiana de superalimentos –hemp, açai y lattes deshidratados– no es una simple suma de catálogos, sino un asalto coordinado al canal natural.
El truco está en el empaquetado
Misma forma, misma vida útil, mismo cliente. Así resume Vieth la sinergia: productos en sobres estables que conviven en el mismo lineal donde ya domina Laird. «No vamos a eliminar referencias; vamos a multiplicarlas», dijo a los analistas el 26 de marzo. Traducción: cada visita al repaletizador puede convertirse en dos o tres skus adicionales por tienda.
La operación se cerró a principios de mes, pero el verdadero sprint empieza ahora. La red conjunta de ventas ya negocia con los buyers de los principales retailers especializados. El objetivo es claro: colocar ambas marcas como si fueran una sola, con el argumento de incrementar el espacio facial y, por tanto, la rotación.

Nexus compra el 54 % y abre la caja de nuevas adquisiciones
Detrás del cheque está Nexus Capital Management. El fondo privado adquirió 50.000 acciones preferentes a 1.000 dólares cada una y se reserva un derecho –hasta dentro de doce meses– a comprar 60.000 más. Con ello se hace con el control del 54 % de la compañía cotizada. El dinero adicional está predestinado a una segunda compra o a lanzar más marcas bajo el paraguas «superalimentos».
El consejero financiero, Anya Hamill, no esconde el efecto dilución: «Perdemos puntos de capital, pero ganamos flujo de beneficios». El mensaje a los accionistas es que prefieren ser más pequeños en un pastel más grande.
Cuentas que aún sangran
El entusiasmo contrasta con los números. En 2025 la facturación creció un 15 %, hasta 49,9 millones, pero las pérdidas operativas se dispararon de 2,2 a 3,4 millones. El descalabro neto subió de 1,8 a 3,3 millones. La culpa: costes de integración y una corrección por deterioro sobre la subsidiaria Picky Bars. La moraleja: la rentabilidad sigue siendo un ejercicio de fe.
El mercado castigó la acción en los últimos meses, pero Vieth apuesta a que el margen bruto de Navitas –superior al 35 %– empezará a compensar el desfase a partir de 2026. Si el plan falla, la última bala es la opción de venta que Nexus mantiene sobre la mesa: más capital a cambio de más poder.
Laird Superfood quiere ser el próximo imperio de los superalimentos. Por ahora solo ha demostrado que está dispuesto a pagar por ello. Que el negocio salga rentable es otra historia, y la próxima temporada de resultados lo dirá sin florituras.