Moderna quema caja, novavax sobrevive y biontech espera su momento

Tres empresas construyeron imperios sobre una sola vacuna. Ahora pagan el precio. Los números de 2025 dejan poco espacio para la interpretación: Moderna perdió 39% de sus ingresos en un año, Novavax acumula un patrimonio neto negativo de 127 millones de dólares ybiontech cotiza un 22% por debajo de su máximo de 52 semanas mientras los analistas gritan compra. El boom del COVID no fue solo un ciclo. Fue una trampa de dependencia de la que cada una intenta escapar a su manera, con resultados muy distintos.

Moderna: el rebote más caro del año

Subir 67,7% en lo que va de 2025 es una hazaña. El problema es lo que hay debajo de esa cifra. Los ingresos anuales llegaron a 1.944 millones de dólares, una caída del 39% respecto al año anterior. La pérdida neta alcanzó los 2.822 millones. El flujo de caja libre se fue a negativos 2.065 millones. Y encima, la compañía acaba de cerrar un litigio de patentes por 2.250 millones de dólares, con 950 millones a pagar de inmediato, lo que la obligó a tirar de una línea de crédito de 600 millones.

La dirección proyecta cerrar el año con entre 5.500 y 6.000 millones en caja, asumiendo un crecimiento de ingresos de hasta el 10%. La pipeline tiene sustancia: una vacuna combinada gripe-COVID bajo revisión de la EMA, una vacuna personalizada contra el cáncer desarrollada con Merck que mostró una reducción del 49% en recurrencia o muerte en melanoma frente a Keytruda en solitario, y una vacuna contra el norovirus con la Fase 3 completada. Pero la FDA rechazó tramitar la vacuna contra la gripe como producto independiente. El BPA estimado para el próximo ejercicio es de negativos 7,10 dólares.

Wall Street no está convencido: 18 analistas en mantener, tres en vender y solo tres en comprar. El precio objetivo consensuado es 43,75 dólares. La acción cotiza hoy a 49,69. La recuperación ya está en precio. Los resultados, todavía no.

Novavax: rentable, sí, pero construida sobre arena

Novavax: rentable, sí, pero construida sobre arena

Novavax es la única de las tres que gana dinero ahora mismo. Su último trimestre arrojó un BPA de 0,11 dólares frente a unas estimaciones de negativos 0,42. Los ingresos crecieron un 66,6% interanual hasta los 147 millones de dólares. Suena bien. Hasta que se mira de dónde viene ese dinero: 98 millones procedieron directamente de su acuerdo con Sanofi. Sin esa asociación, el crecimiento se desvanece.

Su adyuvante Matrix-M tiene una historia tecnológica real. Pfizer lo licenció con potencial de hasta 500 millones en hitos. La vacuna contra la malaria R21 controla más del 80% del mercado con 30 millones de dosis vendidas. El BPA forward es el único positivo del grupo: 2,46 dólares. Pero el patrimonio neto es negativo en 127,7 millones, la fabricación depende del Serum Institute of India y su beta de 2,63 la convierte en la más volátil de las tres. Cinco analistas recomiendan comprar. Dos recomiendan venta fuerte. El precio objetivo bajista a cinco años es de 7,10 dólares, por debajo de donde cotiza hoy. Novavax ha sobrevivido. Lo que no tiene claro es adónde va a partir de aquí.

Biontech: la que el mercado está ignorando con obstinación

Baja un 10,3% en lo que va de año. Cae un 22,5% en el último mes. Cotiza muy por debajo de su máximo de 52 semanas de 124 dólares. Y sin embargo, 14 analistas la tienen en compra. Ninguno en venta. El precio objetivo consensuado es 130,72 dólares. Con la acción a 85,86, eso implica un potencial del 52,4%. Esa divergencia entre precio y convicción analista no se ve todos los días.

La razón es el balance. BioNTech tiene 17.200 millones de euros en caja, patrimonio neto de 17.000 millones y generó un flujo de caja operativo positivo de 403 millones de euros en 2025. Es la única de las tres que creció en ingresos el año pasado: 4,3% hasta los 2.870 millones de euros. Con esa fortaleza financiera, puede permitirse equivocarse varias veces antes de acertar.

La apuesta real está en oncología. Pumitamig tiene 8 ensayos globales en Fase 3 previstos para finales de 2026 en colaboración con Bristol Myers Squibb, cubriendo más de 10 tipos de tumor. Una solicitud de aprobación para trastuzumab pamirtecan en cáncer de endometrio HER2 positivo está planificada para 2026. El PER forward de 7 veces no descuenta éxito. Descuenta fracaso.

Hay un riesgo genuino sobre la mesa: los cofundadores Ugur Sahin y Ozlem Tureci abandonarán la compañía a finales de 2026 para liderar una nueva iniciativa de ARNm. Las transiciones de liderazgo en biotechs fundacionales tienen un historial complicado. Pero cuando tienes casi 20.000 millones en caja para absorber los errores, el margen de error es considerablemente más amplio que en cualquiera de sus competidoras.

El veredicto que los números no pueden ocultar

Las tres compañías nacieron del mismo momento histórico y ahora se enfrentan a destinos muy distintos. Moderna tiene impulso pero cotiza por encima de lo que sus fundamentales justifican. Novavax es rentable hoy, frágil estructuralmente y dependiente de acuerdos que no controla. BioNTech tiene la caja, la pipeline y el respaldo analista para financiar una transición de varios años hacia la oncología, y lo hace desde una valoración que refleja escepticismo, no expectativa. En el universo post-COVID del biotech, eso es exactamente el tipo de asimetría que los inversores con horizonte largo buscan sin encontrar demasiado a menudo.