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Musk quiere que los inversores de a pie se coman la tercera parte de spacex

Elon Musk no busca accionistas, busca fieles. En la oficina de SpaceX ya circula el plan: reservar hasta el 30 % de la futura salida a bolsa para inversores minoristas, una cifra que triplica lo habitual en Wall Street y que convierte a cada aficionado a cohetes en un potencial escudo contra la volatilidad.

La artillería de retail que nadie esperaba

La propuesta llegó de la mano de Bret Johnsen, CFO de la compañía, en una reunión cerrada con bancos la semana pasada. El mensaje fue claro: Musk confía más en el aficionado que compra cien dólares que en el fondo que entra con cien millones. La lógica es merciless: los fans de Tesla aguantaron caídas del 70 % y volvieron. ¿Por qué no iban a hacer lo mismo con SpaceX?

Detrás del reparto hay un casting previo. Bank of America recibió el encargo de canalizar la demanda de EE. UU. tras un dedazo personal de Musk. No hubo concurso abierto, solo relaciones antiguas y favores devueltos. El reparto de roles es tan selectivo que algunos consejeros han empezado a llamarlo «IPO boutique».

1,75 Billones de dólares en la mira

1,75 Billones de dólares en la mira

La ambición no se detiene en el retail. SpaceX negocia una valoración de 1,75 billones de dólares y acaba de ampliar el objetivo de recaudación: 50.000 millones iniciales se convirtieron en 75.000 millones tras una sola videollamada con inversores del miércoles. La cifra, si se confirma, convertiría la operación en la mayor de la historia del sector aeroespacial.

Quienes quieran entrar antes del estreno siguen teniendo la puerta entreabierta. Los fondos de Baron Partners y ETFs como ARK Venture mantienen participaciones declaradas; EchoStar y Alphabet ofrecen exposición indirecta a través de sus balances. Pero el acceso directo sigue siendo un club privado: mínimos de inversión de siete cifras y mercado secundario vetado a curiosos.

Musk apuesta a que, cuando el NASDAQ abra la sesión y el tickers aparezca, el ejército de seguidores que compró flamethrowers y pagó en dogecoin resista el primer día de ventas. La jugada puede salirle cara: si los retail aguantan, SpaceX tendrá la base de accionistas más fiel del planeta. Si se asustan, la caída será épica. La historia del mercado, al fin, vuelve a ser una historia de personas, no de números.