Musk ya duplica a sus rivales y spacex le llevará al billón de dólares
Elon Musk acaba de demostrar que la gravedad no aplica a su cuenta bancaria: acumula 652 000 millones de dólares, más que Bezos, Zuckerberg y Ellison juntos, y la cifra puede rozar el billón si SpaceX salta a Bolsa este año.
La cifra habla por sí sola: el patrimonio de Musk duplica al de Larry Page, segundo en la lista de Bloomberg, y le sobran 14 000 millones después de comprar, en teoría, a los tres magnates que le siguen. Tesla pierde un 11,7 % en lo que va de 2026, pero sus otras fichas —SpaceX y xAI— compensan la caída y le añaden 32 500 millones en apenas meses.
La cuenta secreta: 44 % de spacex/xai ya vale 426 000 millones
Bloomberg valora esa participación en 1,03 billones, aunque la suma de ambas compañías tocó los 1,25 billones hace semanas. Con una OPV sobre la mesa, los bancos barajan 1,75 billones de capitalización. Traducido: el paquete de Musk escalaría hasta 770 000 millones, 344 000 más que hoy. Sumados a los 652 000 actuales, el total roza los 996 000 millones. Un ligero empujón bursátil o una asignación preferente a los accionistas de Tesla y la cifra redonda del billón cae.
El efecto dominó no es anecdótico. Con un billón de dólares Musk superaría, por sí solo, a los cinco siguientes multimillonarios del planeta: Page, Brin, Bezos, Zuckerberg y Ellison suman 1,12 billones. La brecha se vuelve abismal.

Los otros solo miran cómo se les escapa el tren
Siete de los diez más ricos han perdido dinero en 2026. Bezos se deja 22 100 millones, Zuckerberg 23 300 y Ellison nada menos que 51 000. Solo Musk, Michael Dell y Jim Walton saben lo que es ver crecer sus cuentas este año. La explicación es toda de timing: mientras los títulos del club de los ‘Magnificent Seven’ se desinflan, las valoraciones privadas de SpaceX siguen disparadas y xAI acapara contratos de infraestructura de inteligencia artificial a precio de oro.
El plan de compensación de Tesla, pendiente de aprobación judicial, podría añadir otros mil millones de dólares en acciones si la compañía alcanza nuevos hitos de ventas y beneficios. A esas alturas, ni sumando franquicias deportivas ni adquiriendo competidores Musk lograría gastar el colchón. Literalmente, le sobra efectivo para comprar todas las ligas profesionales de EE.UU. y aún le quedaría para fundar una liga en Marte.
La moraleja: mientras el mercado se pregunta dónde está el suelo, Musk se encarama a la estratosfera. Su próximo salto no será en un colete: será en el primer IPO que lo catapulte al billón. Y cuando eso ocurra, la clasificación de los más ricos necesitará una nueva escala.
