Netflix cayó 20% y una megafusión lo explica todo
Columbia Threadneedle Investments no lo endulzó en su carta trimestral: Netflix fue uno de los grandes tropiezos del cuarto trimestre de 2025, con una caída superior al 20% en el período. No fue un accidente. Fue la suma de una operación corporativa que puso nerviosos a los inversores y unos resultados previos que ya habían dejado mal sabor de boca.
La adquisición que nadie esperaba y que lo cambió todo
El detonante fue la propuesta de compra de Warner Bros. Discovery por 82.700 millones de dólares. Una cifra que, sobre el papel, convierte a Netflix en algo que siempre prometió no ser: un conglomerado de medios tradicionales con activos lineales, canales de televisión y todo el peso histórico que eso conlleva. El mercado lo leyó como una contradicción en términos. ¿Para qué construir durante años la plataforma de streaming más eficiente del mundo para luego cargar con la estructura de un gigante del cable?
Columbia Threadneedle lo expresa con cierta diplomacia en su carta, pero el mensaje es claro: la operación levanta dudas regulatorias y pone en cuestión la capacidad de Netflix para integrar una empresa con ADN completamente distinto sin perder el foco que la hizo grande. Eso, sumado a la decepción que dejaron los resultados del tercer trimestre, fue suficiente para que los fondos empezaran a reducir posiciones.

Los números que salvan la narrativa
Pero hay un detalle que la gestora se encarga de subrayar: el negocio de streaming en sí mismo no está roto. Los ingresos publicitarios de Netflix van camino de más que duplicarse en 2025, y los márgenes operativos han alcanzado el 30%. Son cifras que cualquier empresa de medios firmaría sin pensarlo dos veces. El problema no es el modelo; es la dirección que ha tomado la estrategia de crecimiento inorgánico.
A cierre del 26 de marzo de 2026, la acción cotizaba a 93,32 dólares, con una caída del 3,03% en el último mes y prácticamente plana en los últimos doce meses. La capitalización de mercado ronda los 395.850 millones de dólares. No es una empresa en crisis; es una empresa a la que el mercado le está pidiendo explicaciones.

El contexto macro que lo enmarca todo
El cuarto trimestre de 2025 fue, en términos generales, un período de moderación. El S&P 500 avanzó un 2,66%, el Nasdaq 100 un 2,47% y el Dow Jones lideró con un 4,03%. La Reserva Federal siguió recortando tipos con la inflación enfriándose, lo que favoreció el giro hacia el valor de gran capitalización. En ese contexto, el fondo tecnológico de Columbia Threadneedle logró un retorno del 1,97% para sus acciones institucionales, por debajo del 3,21% del índice de referencia S&P Global 1200 Information Technology.
Lo que nadie cuenta es que el entorno general fue favorable y aun así Netflix arrastró el fondo hacia abajo. Eso dice bastante sobre el peso que tiene la acción en las carteras tecnológicas y sobre lo que puede ocurrir si la operación con Warner Bros. Discovery no convence a los reguladores o, peor aún, si convence pero la integración sale mal.
De los 154 fondos de cobertura que tenían posiciones en Netflix al cierre del tercer trimestre, el número bajó a 146 al finalizar el cuarto. No es un éxodo, pero es una señal. Cuando los hedge funds reducen exposición antes de que se resuelva una operación de esta magnitud, suelen tener razones que no aparecen en los comunicados de prensa.