Netflix empieza 2026 subiendo la mensualidad: 19,99 € sin avisar

El recibo de Netflix llegó esta semana más gordo y sin despedida. El 25 de marzo la plataforma se auto-regaló una subida silenciosa: +2 dólares en el plan estándar, +1 en el básico con anuncios y +3 en el premium. No hubo comunicado, ni aviso por mail, ni declaraciones. Solo cambiaron la tabla de precios de su web y listo: 19,99 $, 26,99 $ y 8,99 $ por mes. Ya van cinco subidas en seis años. La inflación de Netflix empieza a ser tan fiable como el cambio de estación.

Netflix no necesita tu extra: 9.460 m$ de ‘cash’ en 2025

La cifra habla por sí sola: 9.460 millones de dólares de flujo libre de caja y un margen operativo del 29,5 %. En la hoja de balance hay 13.000 millones en activos líquidos que casi igualan su deuda (13.500 M$). Además, la compañía acaba de cobrar 2.800 millones por la cancelación de la compra de Paramount-Skydance. Un ingreso extra que llega después del cierre del ejercicio y que se verá reflejado en el informe del primer trimestre el 16 de abril.

Pero el mensaje a los inversores no cambia: “Queremos crecer ingresos, expandir margen y generar cash”. Traducción: priorizan el beneficio por acción antes que la carrera de suscriptores. En 2025 devolvieron 9.100 millones en recompra de acciones y pagaron 1.800 M$ de deuda. El gasto en contenidos se disparó hasta 17.100 millones. Ahora, con la nueva tarifa, la hucha crece más rápivido.

¿Y si la competencia se planta?

¿Y si la competencia se planta?

Disney+, Max o Paramount+ podrían aprovechar la brecha. En 2022, Roku mantuvo sus precios mientras todos subían y ganó cuota. El truco: atraer al consumidor harto de subidas. Pero los gigantes de Hollywood no parecen dispuestos a sacrificar márgenes por volumen. Y la inflación del streaming se ha convertido en un componente más del IPC.

La pregunta que inquieta a los fondos es otra: ¿qué hará Netflix con tanto dinero? La plantilla de 2025 da pistas: más recompra de acciones, más deuda saneada y más gasto en series y películas. El adelanto de 2.800 millones solo acelera el guion. No se descarta una adición corporativa, pero la dirección prefiere devolver el dinero a los accionistas antes que apostar por la compra del próximo estudio.

El juego, de momento, se llama precio vs. fidelidad. Netflix sumó 16 % más de ingresos en 2025 y la acción se mueve por encima de los 90 dólares. Más de 325 millones de tarjetas siguen pagando. La empresa ha convertido la subida anual en un ritual. El cliente, en cómplice resignado. La próxima vez que el recibo crezca, ni siquiera será noticia.