negocios

Nike: ¿resurgir o declive permanente? el mercado castiga a elliott hill

Las esperanzas de un repunte sostenido para Nike se desvanecieron este martes, tras unos resultados trimestrales que decepcionaron al mercado y provocaron una caída del 9% en la cotización de la acción, situándola en mínimos de ocho años. La compañía, que hace tres meses proclamaba estar en la “mitad de su remontada”, ahora se enfrenta a serias dudas sobre su capacidad para recuperar terreno frente a competidores más ágiles.

La estancación de los ingresos y la presión de los costos

Con ingresos estancados en 11.280 millones de dólares (ligeramente por encima de las expectativas), y una caída del 3% en moneda constante, la realidad es que la recuperación se antoja más lenta de lo previsto. Pero lo que realmente preocupó a los inversores fue el desplome del 23% en el beneficio operativo, hasta los 635 millones de dólares. Esta caída se explica, en parte, por un aumento del 2% en los gastos de venta, generales y administrativos, así como por una reducción del 130 puntos básicos en el margen bruto, achacable a los aranceles en Norteamérica.

La estrategia de liquidación de inventario de estilos “clásicos” ha supuesto un duro golpe para la compañía, restando más de 4.000 millones de dólares a la facturación desde su punto máximo. Según declaraciones del CEO, Elliott Hill, esta medida es necesaria para reorientar el foco hacia la innovación y los productos de alto rendimiento, pero la transición está resultando más costosa de lo esperado.

China y el futuro incierto de los márgenes

China y el futuro incierto de los márgenes

La compañía prevé que esta tendencia negativa continúe en el cuarto trimestre, con una caída del 2% al 4% en los ingresos, impulsada por el crecimiento en Norteamérica, mientras que China y Converse siguen siendo motivo de preocupación. Pero lo que ha inquietado aún más a los inversores es la proyección de que los márgenes brutos no volverán a crecer hasta el segundo trimestre de 2027, lo que significa que no se espera un crecimiento en los beneficios a corto plazo.

A pesar de algunos destellos positivos, como el aumento del 20% en las ventas de la categoría “Running” y un sólido crecimiento del 6% en el calzado de Norteamérica, la realidad es que Nike se encuentra en una encrucijada. La compañía ha logrado mejorar la rentabilidad en China, impulsada por una reducción de promociones y un mejor control del inventario, pero la caída del 7% en los ingresos allí sigue siendo un lastre.

El valor de la acción ha perdido alrededor del 75% desde su pico durante la pandemia, y la competencia de marcas emergentes como On Holdings y Deckers' Hoka está erosionando su cuota de mercado. Hill, al frente de la empresa desde hace un año y medio, tiene una oportunidad para demostrar que su plan de recuperación es viable, pero la paciencia de los inversores se agota.

La clave ahora estará en si Nike puede cumplir su objetivo de recuperar el crecimiento del margen bruto en 2027. Si no lo logra, la pregunta ya no será si la compañía está en una fase de ajuste, sino si está perdiendo su reinado en el mercado del deporte.