Nubank se come el 30% del mercado de brasil y alguien aún pregunta si vale la pena
El banco digital más grande de América Latina acaba de demostrar que la eficiencia también se traduce en números: 21% de ratio de costes y 30% de rentabilidad sobre fondos propios. Nadie en el sector se le acerca.
El informe que circula entre los fondos de cobertura —y que Inversión Jota ha tenido acceso— no habla de promesas: 131 millones de clientes, 15.800 millones de dólares de ingresos y 2.900 millones de beneficio neto en el último ejercicio. La acción cotiza a 14 dólares y el forward P/E se queda en 17,7. Barata para quien sepa leer entre líneas.
La trampa del 'fee' cero que hipotecó a la banca tradicional
Nubank entró en 2013 con una tarjeta sin anualidad y se llevó la clientela de los grandes. Hoy captura entre el 25 y el 30% del mercado de plástico en brasil, país donde el crédito al consumo se paga en cuotas sin intereses. La clave: un sistema core en la nube que le cuesta 0,8 dólares atender a cada usuario activo, 85% menos que Itaú o Bradesco.
La morosidad la controla con malla fina: cobertura de impagos a 90 días por encima del 200% desde hace siete trimestres. Mientras la competencia reprime el riesgo subiendo tipos, Nubank gana margen y fidelidad. Su Net Promoter Score roza el 90. Eso no se compra con publicidad; se construye con una app que abre en dos segundos y resuelve reclamaciones en minutos.

México y ee.uu. son el próximo botín
La fórmula ya no es secreto: entrada con tarjeta de crédito, cross-selling de cuenta nómina, préstamo personal e inversión. En México la base apenas supera los 9 millones, una fracción del potencial. En Estados Unidos acaban de desembarcar con una cuenta remunerada que promete 2% de cashback ilimitado. El gasto en marketing cae a medida que el boca a boca crece.
Los hedge funds lo han entendido: 108 fondos tenían NU en cartera a cierre de diciembre, nueve más que el trimestre anterior. No figura en el top-40 de los títulos más populares, lo que deja espacio para el sorpresón cuando los índices lo incorporen.
El activista Patient Capital resume la tesis en una frase que duele:
