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Nuscale: el primer movimiento, ¿o una ruleta rusa nuclear?

El mercado de reactores modulares pequeños (SMR) está en ebullición, pero la historia de NuScale Power no es la que se esperaba. Tras un desplome del 69% en los últimos seis meses, la empresa, que ostenta el único reactor SMR aprobado por la NRC, se enfrenta a una dura realidad: ¿es una apuesta ganadora o una burbuja a punto de estallar?

Un reconocimiento que no se traduce en ventas

NuScale se jacta de ser la única compañía estadounidense con un diseño de SMR aprobado por el NRC, una ventaja innegable. Sin embargo, su capitalización de mercado de apenas 3.900 millones de dólares, una fracción de la de Oklo, que aún no cuenta con la misma validación, sugiere que esa ventaja regulatoria no se está traduciendo en un crecimiento robusto.

La familiaridad, ¿una maldición?

La familiaridad, ¿una maldición?

La clave de la aprobación del NRC reside en la familiaridad del diseño: un reactor de agua ligera, tecnología que ya domina el 96% de las centrales nucleares del mundo. NuScale no busca reinventar la rueda, sino miniaturizarla. Pero esta apuesta por la tradición, mientras Oklo se atreve con refrigeración por sodio líquido –una tecnología radicalmente nueva–, podría ser su mayor debilidad. El riesgo es que la innovación, esa fuerza que impulsa el cambio, la deje rezagada.

El costo de la simplicidad

El costo de la simplicidad

El proyecto en Rumanía, con una inversión proyectada de 7.000 millones de dólares para seis módulos, pone de manifiesto un problema fundamental: la simplicidad del diseño no es sinónimo de eficiencia económica. El fracaso del Carbon Free Power Project (CFPP), cancelado debido a un aumento de costes, es una advertencia clara. Los inversores deben considerar que NuScale, por ahora, es una especulación en el sector nuclear, una apuesta que podría dar sus frutos o naufragar en un mar de promesas incumplidas.

El futuro en juego

El futuro en juego

La empresa se encuentra en una encrucijada. Si no logra cerrar acuerdos de venta a corto plazo, otras compañías, con tecnologías más disruptivas como la de Oklo, podrían erosionar su posición en el mercado. NuScale debe demostrar que su primer movimiento no fue casualidad, sino la base de una estrategia sólida y viable. La presión es enorme, y la cuenta atrás ya ha comenzado.