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Nuscale power: el smr en la cuerda floja tras un desplome bursátil

Las acciones de NuScale Power han sufrido un duro golpe en lo que va de año, perdiendo casi un 30% de su valor desde enero, tras un inesperado repunte del 15% el pasado mes de abril.

La estrategia del pequeño reactor nuclear se tambalea ante la realidad

Tras un inicio de año complicado, he profundizado en la situación financiera de la compañía y debo admitir que no me ha impresionado. A pesar de que sigo viendo potencial a largo plazo en el modelo de negocio de NuScale, existen dos factores clave que podrían complicar su camino en un contexto de caída general del mercado.

NuScale Power, una empresa centrada en el desarrollo de reactores modulares pequeños (SMR), opera en un mercado que podría alcanzar los 10 billones de dólares. Como señala un reciente análisis de Bank of America, la energía nuclear, ‘recientemente redescubierta’, ofrece una solución fiable y con menor impacto ambiental, además de un mayor retorno de la inversión. Sin embargo, la realidad es que la tecnología SMR aún no ha madurado a nivel global.

El desafío de la escalabilidad y el plazo de entrega

El desafío de la escalabilidad y el plazo de entrega

Los SMR, con una potencia eléctrica de 300 megavatios y una huella mucho más compacta – solo 35 acres de terreno y 50 para seguridad – abren nuevas posibilidades de ubicación, desde antiguos complejos de carbón hasta parques industriales o centros de datos. Pero la promesa de estos reactores aún no se ha materializado. La tecnología SMR no ha logrado escalar a nivel significativo, y la competencia se intensifica con la llegada de nuevos participantes al mercado. La última fase de construcción de la primera planta de NuScale podría retrasarse hasta 2030, lo que obligaría a la empresa a recurrir a más financiación, dilución del capital para los accionistas o acuerdos estratégicos para cubrir sus flujos de caja. El mercado, con una capitalización ahora de apenas 4.000 millones de dólares, se muestra cada vez más reacio a proporcionar nueva financiación, y cualquier nueva emisión de acciones podría resultar en un precio inferior para los inversores existentes. Las estimaciones de los analistas apuntan a que la rentabilidad no llegará hasta la década de 2030, lo que deja a NuScale altamente dependiente de fuentes externas de capital, y expuesta a posibles recesiones económicas que dificulten la captación de fondos.

La compañía ha experimentado un crecimiento exponencial en el número de acciones en circulación en los últimos tres años, alcanzando las 341 millones. Los analistas no esperan alcanzar la rentabilidad en los próximos dos años fiscales, y algunos incluso dudan que lo logre antes de final de la década. Esta dependencia de capital externo hace que la empresa sea vulnerable a las fluctuaciones del mercado y a la disponibilidad de financiación. En definitiva, NuScale Power se enfrenta a un panorama complejo y desafiante, donde la tecnología prometedora se ve obstaculizada por la falta de madurez y la incertidumbre financiera.