Optimum pasa de sobrevivir a atacar: más inversión, menos deuda y fibra a fondo

Optimum Communications ha dejado atrás los parches. Dennis Mathew, su CEO, anunció que 2026 será el año en el que la operadora pase de contener daños a jugar en la liga de los ambiciosos: más capex, precios que blinden el ARPU y una hoja de ruta para reducir la deuda que ya asfixia el balance.

El giro: de estabilizar a crecer sin perder el dinero

Durante tres años y medio el mandato de Mathew fue sinónimo de tijeretazo: contener caídas de EBITDA, reconstruir la red HFC y devolverle la confianza a unos inversores que veían cómo el cable tradicional se desmoronaba. Ahora, con la mejora de la calidad de red ya visible, el plan cambia de chip: «Vamos a la ofensiva», dijo ante analistas de New Street Research. El mensaje es claro: no se trata de crecer a cualquier precio, sino de hacerlo sin sangrar márgenes.

La clave está en la nueva táctica de precios. Optimum acaba de estrenar una tarifa única en todo el país que busca dos cosas: simplificar la operación y proteger el ARPU (lo que cada cliente paga de media) en zonas donde la fibra del rival llega hasta la cocina. En el Este, por ejemplo, la competencia de fibra ya cubre más del 50 % del territorio; en el Oeste, el fixed wireless acecha. La respuesta: no bajar el precio, sino empaquetar mejor el producto. La primera lectura es optimista: la caída de clientes se ha frenado y el primer trimestre pinta «planito» respecto al cuarto.

Red hfc viva, fibra para lo nuevo y migraciones a cuentagotas

Red hfc viva, fibra para lo nuevo y migraciones a cuentagotas

La guerra de redes ya no es religiosa. Optimum no va a apagar el coaxial; lo va a exprimir. El plan multi-anual —que no existía hace cuatro años— mantiene el HFC para el grueso de la base y reserva la fibra para nuevas zonas. En 2025 entregó 175 000 hogares pasados, la mayoría con fibra directa. El objetivo para 2026 es repetir cifra y subir el capex por encima del año anterior para financiar mid-splits, velocidades multi-gig y nuevas construcciones.

Las migraciones de clientes del coaxial a la fibra, sin embargo, irán con calma. Mathew reconoce que el proceso anterior era un desastre: cinco horas de técnico, averías de video y, lo peor, se hacía solo cuando el cliente amenazaba con irse. Resultado: ARPU deprimido. Ahora construyen un modelo que migre al cliente cuando realmente le aporta valor y no cuando quiere el departamento de retención. El coaxial seguirá vivo; la fibra, selectiva.

Lightpath, la gallina de los huevos de oro que optimum se plantea vender

Lightpath, la gallina de los huevos de oro que optimum se plantea vender

Mientras el cable residencial se estabiliza, el negocio de fibra para empresas (Lightpath) despega. La filial acumula contratos por más de 360 millones de dólares con hyperscalers —Amazon, Microsoft, Google— y ha crecido un 35 % interanual. El margen es jugoso y el pipeline, lleno. Tanto, que Optimum admite que estudia «opciones de valor» para su participación, un eufemismo que en la jerga de M&A suele traducirse como «si alguien paga bien, vendemos». No hay decisión tomada, pero el mensaje está lanzado: el activo está en el escaparate.

El dinero serviría para lo que más duele: la deuda. Mathew no se corta: «Necesitamos una reducción significativa». La compañía baraja estructuras tipo ABS —ya probadas en Lightpath— y no descarta colocar parte del cable residencial como garantía. El objetivo es bajar el apalancamiento sin desangrar el flujo de caja.

Video, móvil y el 92 % de clientes que aún no han probado el móvil de optimum

El negocio tradicional también da señales de vida. El video ha sido rediseñado en tres paquetes: entretenimiento, extra y todo-incluido. Han abandonado los «paquetes gordos» y ya el 15 % de la base ha migrado a las nuevas opciones. La clave: menos canales basura, precios más ajustados y menor churn.

El móvil es la gran oportunidad dormida. Solo un 8 % de los clientes de banda ancha tienen también línea móvil con Optimum. La compañía acaba de estrenar precios bajos «todo el día» y suaviza los requisitos de crédito. El dato que ilusiona: casi la mitad de las altas son portabilidades y más del 35 % financian un nuevo dispositivo. El churn de estos clientes bajó 700 puntos básicos en el cuarto trimestre. Si logran que el 20 % de la base contrate móvil, el impacto en ARPU y fidelización sería descomunal.

El guion de 2026, pues, ya no es de supervivencia. Optimum sale a por la victoria, pero con el cordón de deuda bien apretado. Si el mercado compra la historia, los bonos dejarán de sangrar y la acción —aún lejos de máximos— podría tener fuelle. La guerra del gigabit acaba de empezar y, por primera vez en años, Optimum no va de farol.