Oracle busca cfo en medio de una tormenta de inversiones en ia
Oracle ha nombrado a Hilary Maxson, proveniente de Schneider Electric, como su nueva directora financiera, una jugada estratégica que se produce justo cuando la compañía se enfrenta a un coste potencialmente abrumador por su apuesta masiva en inteligencia artificial. El mercado reaccionó con cautela, con acciones moviéndose lateralmente tras la apertura.

Un cambio en la cúpula en un momento crítico
La incorporación de Maxson llega siete meses después de una remodelación significativa en la alta dirección de Oracle, una empresa con casi cinco décadas de historia. En septiembre, Clay Magouyrk y Mike Sicilia asumieron el cargo de directores ejecutivos, mientras que Safra Catz, quien durante 11 años lideró la compañía, pasó a ser vicepresidenta ejecutiva del consejo de administración. Durante su mandato como CEO, Catz también ejercía como principal responsable financiero, aunque la compañía no utilizaba formalmente ese título.
Doug Kehring, quien ostentaba el cargo de principal responsable financiero desde la salida de Catz, continuará como vicepresidente ejecutivo de operaciones, centrándose ahora en iniciativas estratégicas. Maxson, en cambio, reportará directamente a Magouyrk. La elección de una figura con experiencia en gestión financiera, como Maxson, podría indicar la necesidad de una mayor disciplina en la gestión de los recursos a medida que Oracle se sumerge en esta costosa carrera por la IA.
La cifra habla por sí sola: Oracle planea destinar 50.000 millones de dólares este año a través de deuda y capital para financiar su ambicioso despliegue de inteligencia artificial. Pero lo que nadie cuenta es el precio de la infraestructura. Los analistas de FactSet proyectan que Oracle podría experimentar flujos de efectivo negativos durante al menos los próximos tres ejercicios fiscales, debido al aumento de los gastos de capital para construir centros de datos. El valor de la acción ha caído un 25% este año hasta la fecha, y más de un 55% desde su máximo histórico de 345,72 alcanzado en septiembre.
El mercado, evidentemente, está descontando una considerable incertidumbre. La empresa, en un intento por reenfocar sus recursos, despidió a miles de empleados la semana pasada, una medida drástica que delata la magnitud del cambio estratégico hacia los servicios de IA en la nube. Pero la pregunta que persiste es si la inversión en IA generará el retorno esperado, o si Oracle se ahogará en sus propios ambiciosos planes.
“Oracle ha construido un impulso extraordinario en la intersección de la nube, la IA y las aplicaciones de la industria”, declaró Maxson en un comunicado. Un buen comienzo, pero el verdadero desafío reside en transformar ese impulso en resultados tangibles para clientes y accionistas.
