Oracle se juega el futuro: ¿apuesta arriesgada o mina de oro en ia?
La acción de Oracle ha desplomado más de un 24% en lo que va de 2026, un castigo severo para un gigante que, de repente, se ve cuestionado. El mercado, escéptico, observa con lupa la ambiciosa ofensiva de la compañía en inteligencia artificial, una jugada que implica un endeudamiento de hasta 50.000 millones de dólares y, según los analistas más pesimistas, podría llevarla a una situación de flujo de caja libre negativo en los próximos años. ¿Se ha pasado Oracle de la raya o estamos ante una oportunidad de oro?
Un backlog estratosférico que da esperanza
Pero no todo está perdido. Oracle, pese a la tormenta, presume de un backlog de pedidos (medido a través del RPO) que alcanza los 553.000 millones de dólares, un incremento del 325% interanual. La demanda de infraestructura para IA supera con creces la oferta disponible, y Oracle parece estar posicionándose para capitalizar esta escasez. La compañía insiste en que su expansión se basa en cubrir esta demanda ya comprometida, y en muchos casos, incluso cuenta con el apoyo financiero de socios y clientes, lo que mitiga el riesgo para su balance.
La cifra habla por sí sola: en el tercer trimestre fiscal, los ingresos totales de Oracle se dispararon un 22%, alcanzando los 17.200 millones de dólares. El beneficio por acción, según los estándares GAAP, también creció un 24%, hasta los 0.73 dólares. El negocio en la nube, motor de crecimiento, experimentó un aumento del 44%, con 4.900 millones procedentes de la infraestructura en la nube y 4.000 millones de las aplicaciones. Pero la joya de la corona es su base de datos multi-cloud, que ha crecido un asombroso 531% interanual, reflejando la fuerte demanda empresarial de ejecutar bases de datos Oracle en múltiples plataformas.

De la base de datos al halo de la ia: una estrategia en evolución
Oracle no solo está construyendo infraestructura, sino que también está cosechando los beneficios de lo que la dirección llama el “efecto halo”. La adopción de su infraestructura para IA está impulsando la demanda de otros servicios, como bases de datos y aplicaciones, creando un círculo virtuoso. La compañía ha cerrado acuerdos estratégicos multimillonarios, como el pacto de 300.000 millones de dólares con OpenAI y su participación en la iniciativa Stargate, que podría alcanzar los 500.000 millones. A esto se suma una reestructuración interna, con recortes de miles de empleos para redirigir recursos hacia la IA y la nube.
Pero hay un detalle que preocupa: la ejecución. Oracle se está transformando de un proveedor de software empresarial tradicional a una compañía de infraestructura de IA full-stack. La oportunidad es enorme, pero el éxito dependerá de su capacidad para llevar a cabo su plan. Con una valoración de 18.3 veces las ganancias futuras, la acción no parece excesivamente cara, pero el mercado está pidiendo resultados. La reciente caída del precio podría ser un error de valoración, pero la incertidumbre es palpable.
En definitiva, Oracle se encuentra en una encrucijada. La apuesta por la IA es arriesgada, pero también podría ser la clave para desbloquear un crecimiento exponencial. La empresa tiene músculo financiero, contratos millonarios y una base de datos probada. Si Oracle logra convertir su backlog en ingresos y mantener su ritmo de crecimiento, los inversores podrían estar ante una oportunidad única. La pregunta es si la empresa tiene la agilidad y la capacidad de ejecución necesarias para navegar por este nuevo y turbulento panorama. El tiempo, como siempre, lo dirá.
