Parnassus desafía al mercado con un 12,85 % y apuesta por la remontada industrial
Mientras la mayoría de fondos se tambalea cuando el eje tecnológico deja de ser el único motor, Parnassus Mid Cap Fund cierra 2025 con una rentabilidad del 12,85 % frente al 10,60 % del Russell Midcap Index. La jugada: apostar por empresas que han sudado la gota gorda en la crisis manufacturera y que, según sus analistas, están a punto de recoger los frutos de una Fed que ya baja tipos y de un pipeline de megaproyectos de infraestructura que empieza a moverse.

El giro que nadie contó: tecnología sí, pero también compresores de aire
La renta variable media se ha convertido en el patio de recreo de gestores que ya no creen en la eterna fiesta de las megacap tecnológicas. Parnassus logró un 1,17 % neto en el cuarto trimestre, cuatro veces más que el índice de referencia, y lo hizo combinando lo obvio —un par de tecnológicas que aún escalan— con lo que llama “la infraestructura invisible”: compresores, bombas y herramientas industriales que no tienen glamour en Zoom, pero que harán falta cuando millones de millones de dólares fluyan a obras de transporte, agua y energía.
La estrella de esa apuesta es Ingersoll Rand. La firma de maquinaria industrial cerró el 30 de marzo en 76,94 dólares, un -15,95 % en el último mes y un -4,55 % en doce meses. A simple vista, sangra. Pero Parnassus la ha colado entre sus cinco mayores posiciones porque cree que el ciclo manufacturero toca suelo y que la compañía puede multiplicar la demanda cuando los tipos bajen y los proyectos públicos aterricen. El argumento es directo: “El down-cycle ya dura años; cuando gire, IR estará primero en la fila”.
El fondo reconoce que el escenario tiene riesgo: si la economía se resfría, la acción puede castigar. Pero subraya que sus elegidos tienen balance sólido y flujo de caja que aguanta la tormenta. Traducido: no son promesas de unicornio, sino empresas que han sobrevivido a crisis anteriores con deuda controlada y márgenes que se expanden cuando vuelve la inversión.
La lectura de campo es clara. El mercado ya no premia solo al que promete revolucionar el mundo con IA; también al que fabrica los tubos, las válvulas y los motores que harán posible que el mundo físico siga funcionando. En 2026, si la recuperación industrial se confirma, los mid-caps podrían liderar el tablero. Parnassus ha hecho su apuesta: ahora le toca al tiempo comprobar si la historia de los compresores de aire puede ser tan rentable como la de los chips.