Primoris apunta a un 2026 plano en renovables tras el boom de 2025

Primoris Services acaba de confesar lo que el mercado sospechaba: el año que viene el negocio solar-viento-batería se quedará sin fuelle. La compañía prevé que su récord de 2025 —cuatro gigavatios solares y dos de batería— se convierta en una línea recta en 2026. La razón: se adelantaron tantos proyectos que el calendario se vacía. Y aunque el pipeline sigue abarrotado, los bancos titubean con los créditos fiscales 48E y los contratos tardan ocho meses en pasar de palabra a papel.

El truco de los 500 millones que ya no se repetirá

Lo que nadie cuenta es que Primoris se apuntó un extra de 500 M$ en 2025 al construir dos fases de parques solares en paralelo en lugar de en serie. El truco contable funcionó: se facturó antes, se gastó más y los márgenes se mantuvieron en el 10-12 %. Pero ese cartucho ya se disparó. Para 2026 la empresa tendrá los mismos equipos de ejecución y menos kilovatios que cobrar, así que la línea de ingresos verdes se estira hasta hacerse plana.

La cifra habla por sí sola: renovables representan el 40 % de los ingresos totales y, si la proyección se confirma, Primoris perderá crecimiento justo cuando el resto del sector corre a sumar gigas. La moraleja: en infraestructuras limpias, acelerar puede ser sinónimo de vaciar el tanque de los años venideros.

Gas y oleoductos, los nuevos chicos dorados

Gas y oleoductos, los nuevos chicos dorados

Mientras el área verde se toma un respiro, la compañía gira la mirada hacia el gas natural y los ductos. El embudo de proyectos de generación térmica roza los 6 000 M$ y los primeros 1 500-2 000 M$ podrían convertirse en contratos antes de verano. La traducción: entre 150 M$ y 200 M$ adicionales de facturación este año, con márgenes idénticos a los solares pero con ciclos de 45-60 días desde la adjudicación.

En midstream la historia es aún más rápida: el funnel ha pasado de 1 000 M$ anuales a 3 000 M$ en doce meses. Una vez que llegan los permisos y el derecho de vía, la máquina de Primoris puede terminar un tramo en seis meses. Los clientes ya reservan capacidad para 2027, algo impensado hace dos ejercicios.

La fábrica de cables que nadie espera

La fábrica de cables que nadie espera

El contrapunto de la historia está en Crossett y Dallas-Fort Worth. Allí la filial eBOS acaba de romper el molde: vende sistemas de recolección DC a terceros y ya factura el 30-45 % de su producción a competidores que prefieren comprar antes que fabricar. Con 1,5 GW actuales y 6 GW previstos tras una inversión de 30 M$, la planta entrará en línea en Q4 2026 y escalará hasta 2027. Si el plan sale, Primoris se convertirá en proveedor de la misma mano que construye, duplicando el margen por proyecto.

El mensaje es claro: cuando los paneles dejen de crecer, los cables y la electrónica de potencia seguirán sumando dólares. Y si la extensión del crédito fiscal 48E se retrasa más allá de 2028, la compañía ya no dependerá de la voluntad de los bancos de inversión verde.