Purple innovation evita el abismo: gana 8,8 millones y estira la deuda hasta 2027
Purple Innovation ha salido del barro. La fabricante de colchones cerro el ejercicio 2025 con un EBITDA ajustado de 1,9 millones de dólares, un giro radical respecto al agujero de 20,8 millones del año anterior. El cuarto trimestre aportó 8,8 millones de EBITDA, casi el triple que doce meses antes, gracias a una mezcla de productos de mayor margen y una planta que por fin funciona a ritmo.
La venta por internet se derrite, el colchón de 5.800 salva la cuenta
El canal online sangra: la división directo-consumidor (DTC) cayó un 9,9 % en el trimestre y el e-commerce se hundió un 15,3 %. La compensación llegó desde la tienda: los showrooms crecieron un 4,5 % y el modelo Rejuvenate 2.0, con precios que rozan los 6.000 dólares, ya representa más de la mitad de la factura interna. El resultado: ingresos de 140,7 millones entre octubre y diciembre, un 9 % más que en 2024.
El truco no fue vender más, sino vender mejor. El margen bruto se mantuvo en el 41,9 %, 870 puntos básicos por encima de hace dos años. La compañía achaca el salto a la reordenación de la producción en su planta de Utah y a un ahorro anual de entre 25 y 30 millones que ya está en marcha.

Costco y mattress firm tiran del carro, pero la liquidez da vértigo
El canal mayorista disparó su factura casi un 40 % gracias a nuevos espacios en Mattress Firm –12.000 colchonetas en 2.200 tiendas– y a la expansión del programa Costco. Fuera de esos dos gigantes, la venta al por mayor se contrae un 5 %, la misma tasa que se registra en el mercado global de colchones.
La parte oscura llega al balance: solo quedan 24,3 millones de efectivo y la firma arrastra una carta de “going concern” de sus auditores. Aliviaron la presión alargando la deuda hasta abril de 2027, pero el primer trimestre de 2026 volverá a ser negativo: prevén ingresos de 100-105 millones y una pérdida operativa de 4-7 millones.

La junta sigue en venta y la guerra por el descuento acecha
El consejo mantiene abierto el proceso de exploración de “alternativas estratégicas”, una forma elegante de decir que la compañía sigue en el escaparate. Mientras tanto, el gasto en capital subirá ligeramente a 10-12 millones este año para abrir siete tiendas nuevas y renovar la línea de pillows que ya se prueba en Walmart y Sam’s Club.
La moraleja es clara: Purple ha demostrado que puede fabricar dinero, pero aún no ha convencido al mercado de que pueda fabricarlo lo suficientemente rápido. La caja es fina, la competencia feroz y el consumidor, cada vez más exigente, ya no compra colchones por internet como antes. La próxima jugada será en tierra de nadie: quien ponga la pasta o se la quede, decidirá si este giro es el principio de la recuperación o la antesala de la liquidación.