Qia se cuela en golden goose con 250 millones para conquistar el lujo deportivo
El fondo soberano de Qatar ha puesto el ojo en la zapatilla que viste Hollywood. Golden Goose, la marca italiana que convirtió las deportivas desgastadas en objeto de deseo, podrá recibir hasta 250 millones de euros por el 10 % de su capital si el Qatar Investment Authority (QIA) materializa la operación que maneja en estos días.

La operación que cambia el reparto de poder en la italiana
La entrada de QIA situaría al fondo árabe en el mismo capítulo que HSG —la antigua Sequoia Capital China—, Temasek y Permira, que conserva una minoría tras vender el control en diciembre. Fue entonces cuando HSG se hizo con la mayoría valorando la compañía en 2.500 millones, deuda incluida. Ahora, ocho meses después, esa misma valoración sirve de base para que Qatar entre por la puerta grande del lujo deportivo.
Los números lo avalan. Golden Goose cerró 2025 con 734 millones de facturación, un 15 % más que el año anterior sin contar tipo de cambio. El canal directo, su gallina de oro, creció un 21 %. Europa, Oriente Medio y África le aportaron el 18 % de incremento; Asia-Pacífico, el 17 %, y América, algo más comedida, el 9 %. Con esas cifras, la empresa milanesa alcanzó un ebitda ajustado de 248,3 millones, el 34 % de los ingresos. Margen de escándalo para una marca que empezó vendiendo zapatillas con el logo desgastado de fábrica.
La operación se cocina en un momento en el que la cotización sigue fuera del menú. Golden Goose retiró en mayo su salida a Bolsa por la volatilidad de los mercados y se guardó el expediente bajo el brazo. No descarta, eso sí, más compras o fusiones. Mientras tanto, presume de sostenibilidad: su colección de camisetas HAUS acaba de recertificarse en nivel bronce por Cradle to Cradle. Esta semana se exhibe en la tienda de Venecia como reclamo eco antes de que los inversores pongan precio al futuro.