Retailers alzan precios: ¿cuándo pagaremos más en las tiendas?
El consumidor estadounidense se prepara para otra subida de precios en 2026. La persistente tormenta arancelaria está golpeando duramente las cadenas de suministro, obligando a los minoristas a transferir los costos a los compradores. Un estudio reciente de KPMG revela que la mayoría, nada menos que el 55%, planea aumentar sus tarifas, una señal alarmante para la economía.

La transferencia de costos se acelera
Según KPMG, la proporción de empresas que están trasladando más de la mitad de los costos arancelarios a los consumidores se ha duplicado desde la primavera pasada, llegando al 34%. La cifra habla por sí sola: los fabricantes, después de absorber la primera oleada de aumentos, ya no pueden seguir asumiendo la carga. Brian Higgins, líder del sector de fabricación industrial en KPMG Estados Unidos, lo resume de forma contundente: “El peso de los aranceles ha recaído ahora directamente sobre el consumidor”.
Pero no todo es tan simple. La reciente anulación del esquema de aranceles IEEPA por la Corte Suprema ha generado cierta euforia inicial entre las empresas, con un 44% de los ejecutivos anticipando un aumento de márgenes (frente a un mísero 7% en septiembre de 2025). Sin embargo, la administración ha respondido con rapidez, imponiendo un arancel global básico del 10% e iniciando dos investigaciones según la Sección 301 contra 60 países. Un movimiento que, paradójicamente, mantiene la incertidumbre y la presión sobre los precios.
La batalla legal por los reembolsos arancelarios ha desatado una guerra entre minoristas y consumidores. Empresas como FedEx y Costco ya han presentado demandas contra el gobierno federal buscando recuperar los aranceles pagados bajo el esquema IEEPA. Ahora, consumidores individuales, como un comprador de Illinois y Lululemon, se unen a la lucha, acusando a las empresas de buscar una