Rex y tuttle se adelantan al ipo de spacex y anthropic con etfs 2x: la apuesta más arriesgada del año

Wall Street ya huele el dinero de un despegue que aún no ha ocurrido. REX Shares y Tuttle Capital han registrado etfs apalancadas 2x sobre SpaceX y Anthropic antes de que cualquiera de las dos compañías cotice. La jugada: ofrecer al inversor medio el doble de rentabilidad diaria —y también el doble de dolor— en cuanto esos títulos empiecen a cambiar de manos en bolsa.

Un producto que no existe para empresas que aún no existen en el parqué

Los folletos presentados ante la SEC describen fondos que replicarán el 200 % del movimiento diario de las acciones. Es decir, si SpaceX se dispara un 5 % en su debut, el ETF firmará un +10 %. Si cae un 5 %, la pérdida será del 10 %. El truco está en la palabra «diario»: mantenerlo más de 24 horas puede desbaratar la cuenta por efecto compuesto. La industria lo sabe, pero también sabe que el cliente minorista compra ilusión, no matemáticas.

Fuentes del sector confiesan que la carrera por ser primero se ha vuelto tan feroz que los gestores ya no esperan ni fechas oficiales. SpaceX lleva años flirteando con el IPO y Elon Musk lo posterga cada vez que el mercado tose. Anthropic, la revelación en inteligencia artificial, se apunta a salir a bolsa en 2026. Ninguna ha fijado precio ni ticker, pero los etfs ya tienen nombre en la estantería. La lógica: quien se queda fuera de la primera tanda pierde la ola de marketing y los flujos iniciales.

El negocio del fomo

El negocio del fomo

Las single-stock etfs apalancadas nacieron para alimentar el miedo a quedarse fuera. Tesla y Nvidia demostraron que hay público dispuesto a pagar comisiones del 0,95 % anual por un producto que puede dejarlo en la cuneta en dos sesiones. Ahora el foco se traslada a dos firmas que ni siquiera publican cuentas trimestrales. La CNMV europea ya advirtió sobre estos vehículos; la SEC, más permisiva, solo exige que el prospecto describa el riesgo de «pérdida total del capital». Lo cual, para muchos day-traders, suena como un desafío más que como una advertencia.

El volumen de dinero en juego es difícil de cuantificar, pero el precedente habla solo: los etfs apalancados sobre Tesla acumularon 5.000 millones de dólares en meses. SpaceX y Anthropic combinan dos de las narrativas más potentes: conquista espacial e IA soberana. Añade apalancamiento y obtienes la receta perfecta para que el perfil más especulativo se desangre de comisiones mientras sueña con el próximo unicornio.

Los bancos de inversión ya se froten las manos. Las entidades emisoras, también. Y el inversor medio, ese que compra desde la app del móvil, recibirá un recordatorio cada vez que toque la pantalla: «¿Está seguro? Este producto puede no ser adecuado para usted». Lo pulsará igual. La historia siempre acaba igual: unos pocos ganan mucho, muchos pierden un poco y la factura llega cuando el cohete ya está en órbita o cuando la IA ya no es noticia.