Salto de confianza: j&j y pfizer, dos apuestas que rescatan el sector salud
Tras un 2023 convulso para las grandes tecnológicas, los inversores han reevaluado sus carteras, y el sector salud ha emergido como una oportunidad inesperada. Johnson & Johnson (JNJ) y Pfizer (PFE) son dos nombres que han superado las caídas del S&P 500, y vamos a analizar por qué podrían seguir subiendo.
La metamorfosis de j&j: un imperio que se limpia de su pasado
Durante años, Johnson & Johnson fue un conglomerado con tentáculos en una miríada de sectores. Esa complejidad, a veces, estrangulaba la innovación y dificultaba la toma de decisiones. Pero en 2023, la empresa tomó una decisión audaz: separó su división de consumo, Kenvue, a través de una Oferta Pública Inicial. Y parece que la estrategia está funcionando. En 2024, J&J superó los 88.800 millones de dólares en ingresos, con perspectivas de alcanzar entre 99.500 y 100.500 millones en 2026. Una nueva estrategia enfocada en la investigación y el crecimiento a través de adquisiciones, como la reciente adquisición de Seagen en el sector oncológico, está impulsando el crecimiento.

Pfizer: más allá de la vacuna, una apuesta por el futuro
El desplome de los ingresos de Pfizer tras la disminución de las ventas de su vacuna contra el COVID-19 fue un duro golpe. Pero la compañía ha reaccionado con determinación. Ahora, se centra en su creciente cartera de fármacos en desarrollo, especialmente en oncología, gracias a la adquisición de Seagen – un movimiento que podría potenciar su posición en el mercado global de medicamentos contra el cáncer. Además, la compra de Metsera en noviembre de 2025 le da un impulso importante en el mercado de fármacos anti-obesidad, un área que promete un crecimiento exponencial. Las previsiones de ingresos para 2026 oscilan entre 59.500 y 62.500 millones de dólares, una cifra que, aunque no se acerca a los niveles pre-vacuna, demuestra la resiliencia de la empresa.

¿Quién se lleva la victoria?
Ambas compañías ofrecen una protección interesante frente a la volatilidad del mercado, gracias a sus elevados dividendos. Pfizer, con un rendimiento superior al 6%, podría considerarse una opción atractiva por su P/E relativamente bajo. Sin embargo, las expectativas de crecimiento de Pfizer son más modestas, y la sostenibilidad de su dividendo podría verse amenazada por la falta de crecimiento de los ingresos y los posibles “cliffes de patente”. En contraste, Johnson & Johnson, con un P/E más elevado (21.1) pero una trayectoria de dividendos más sólida – más de 60 años de aumentos consecutivos – parece una apuesta más segura. La compañía se está valorando con las expectativas de un crecimiento más ambicioso, lo que sugiere una mayor confianza de los inversores en su capacidad para generar beneficios futuros. En definitiva, a pesar de las incertidumbres económicas, J&J se impone como una opción más sólida y con mayor potencial de crecimiento a largo plazo.
