Santander despliega su mayor arsenal de efectivo y se traga al rival que le faltaba
Banco Santander acaba de certificar que el dinero no duerme: 14.100 millones de euros de beneficio atribuido en 2025, el récord de su historia, le han servido para anunciar un desembolso de 7.050 millones en dividendos y recompra de acciones y, al mismo tiempo, presentar dos operaciones corporativas que redibujan su mapa estratégico: la venta del negocio en Polonia y la compra simultánea de TSB en Reino Unido y Webster Bank en EE. UU.
El reparto más generoso de la historia
El consejo presidido por Ana Botín aproba un dividendo final de 0,125 euros por acción, un 14 % más que el año anterior, y reafirmó el compromiso de distribuir al menos 10.000 millones mediante recompras entre 2025 y 2026. Ya se han ejecutado 7.000 millones, lo que equivale a amortizar el 18 % del capital desde 2021. La cuenta atrás empieza ahora: el banco estima que en 2028 el beneficio adicional generado por las nuevas adquisiciones superará los 2.000 millones de dólares.
La jugada no es solo cosmética. Al absorber TSB, Santander salta del quinto al tercer lugar por cuota de mercado en depósitos del Reino Unido y proyecta elevar la rentabilidad sobre recursos propios (RoTE) de esa filial hasta el 16 % en tres años, frente al 10 % actual. En EE. UU., donde ya controla Santander Consumer USA, la integración de Webster lo coloca entre los cinco primeros bancos del noreste y fija el objetivo de un RoTE del 18 %, cinco puntos por encima del nivel actual.

Polonia fuera, dólares dentro
La desinversión en Polonia libera capital y elimina una división que apenas contribuía a la red de “efectos de red” que Santander persigue desde hace lustros. Con el trío de operaciones, el 80 % de la cartera de crédito y el 65 % del beneficio bruto operativo antes de impuestos estarán denominados en monedas fuertes, un escudo contra la volatilidad de los mercados emergentes.
El consejo también aprovechó la junta —celebrada por primera vez con la participación récord del 71,7 % del capital— para cancelar 196 millones de acciones de tesorería y emitir 1.500 millones en valores convertibles contingentes, una fórmula que eleva el CET1 hasta el 13,5 %, bien por encima del rango objetivo. El mensaje es claro: sobra solvencia y sobra ambición.

La inteligencia artificial, la nueva divisa
Detrás de los números hay un plan tecnológico que ya genera 280 millones de euros anuales y promete superar los 1.000 millones en 2028. El motor es Gravity, el software core desarrollado in-house que ya opera en más de la mitad de los sistemas del grupo. La meta: una sola app global para todos los clientes en 2036. La reducción prevista del ratio de eficiencia es de un punto porcentual, suficiente para añadir medio millardo al resultado antes de impuestos.
En la sala virtual solo hubo una disonancia: la propuesta de un accionista minoritario para incluir nuevos puntos en la agenda fue rechazada. Fue un parentesis en una jornada donde todo lo demás salió adelante, incluida la reelección de PwC como auditora y la incorporación de Deborah Vieitas al consejo. El banco cerró la sesión con la certeza de que el próximo ciclo ya no depende de los tipos de interés ni del ciclo crediticio, sino de cuánto puede exprimirle al dólar y a la libra sin perder el control del coste del riesgo, que se mantuvo en un contenido 1,15 %.
Santander ha aprendido la lección: en lugar de esperar a que la Fed o el BCE le regalen el margen, se lo va a fabricar esculpindo mercado. Y esta vez lleva el efectivo en la mano derecha y la brújula tecnológica en la izquierda.
