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Servicenow se hunde 31% a pesar de que wall street le vaticina un 85% de rebote

Los títulos de ServiceNow cotizan como si la compañía hubiera perdido la brújula, pero los analistas le ven un 85% de upside. La contradicción es brutal: el valor se desploma mientras el consenso repite a voz en cuello «strong buy». La clave está en un solo dato: el 24 de marzo el papel se dejó más de un 5% después de que Amazon Web Services filtrara que construye un «agente de IA» capaz de automatizar ventas y operaciones empresariales. El mercado interpretó la noticia como la antesala de una guerra de márgenes en el software corporativo.

El núcleo del problema: competencia que aún no ha nacido

ServiceNow factura por hacer exactamente lo que AWS quiere regalar: flujos de trabajo sin fricción. La diferencia es que Amazon no necesita monetizar el software; le basta con que las empresas consuman más servicios en la nube. El mensaje llegó a los inversores como un tiro: si la infraestructura se come el workflow, el margen de ServiceNow se derrite.

El daño técnico es evidente. El papel ha perdido el 30,9% en doce meses, mientras el S&P 500 se anota un 16,2% y el XLK, el ETF tecnológico de referencia, sube un 22,9%. La rotación salió por patas del sector SaaS y ServiceNow lideró la estampida.

Las cuentas, por ahora, resisten

Las cuentas, por ahora, resisten

Wall Street espera que la compañía presente el 30 de abril un beneficio por acción de 0,54 dólares para el primer trimestre de 2026, un 17,4% más que hace un año. El guidance para todo el año apunta a 2,48 dólares, otro salto del 26,5%. La proyección para 2027 se dispara hasta 3,12 dólares, lo que implica un crecimiento anual del 25%.

El problema no es la cuenta de resultados, es el múltiple que el mercado está dispuesto a pagar por ese crecimiento. ServiceNow cotiza a 42 veces beneficios 2026 estimados, un premio que solo se justifica mientras la narrativa de «crecimiento perpetuo» aguante. La aparición de Amazon en el mapa rompe esa narrativa de golpe.

El consenso no da el brazo a torcer

El consenso no da el brazo a torcer

De 44 analistas que cubren el valor, 36 mantienen un strong buy, 3 un moderate buy y 4 un hold. Solo uno recomienda vender. El precio objetivo medio de 191,80 dólares ofrece un upside del 85% sobre los 103,60 dólares en los que cierra la sesión. La disonancia es ensordecedora: o el mercado se equivoca de forma masiva o los analistas están midiendo con un retroproyector de 2021.

¿Dónde está el piso?

El soporte técnico más cercano aparece en los 98 dólares, nivel que coincidió con el mínimo de octubre de 2023. Si se rompe, el siguiente escalón es 85 dólares, donde se encontró el fondo de la crisis del Covid. Dicho así, suena lejano; pero basta recordar que ServiceNow ya perdió un tercio de valor en un año para entender que el castigo puede continuar mientras el sector SaaS siga en liquidación.

La clave de corto plazo estará en el guidance que dé la compañía sobre la tasa de renovación de contratos y sobre el impacto de la IA generativa en sus márgenes. Si la dirección admite que los precios están bajo presión, el castigo se acelerará. Si, por el contrario, mantiene la senda de crecimiento del 20% y logra frenar la sangría de suscripciones, el rebote podría ser tan violento como la caída.

ServiceNow tiene la cuenta de resultados de un ganador y el gráfico de un perdedor. Hasta que una de las dos historias ceda, los inversores seguirán atrapados en un vaivén que desguaza carteras y confirma que, en este mercado, la velocidad de la narrativa supera a la velocidad de los beneficios.