Siegwerk tumba la barrera del nitrocelulosa y ya puede imprimir sin frenar el reciclaje

La tinta que bloqueaba el reciclaje de bolsas y envoltorios plásticos acaba de quedar desautorizada en Europa. Siegwerk ha logrado que RecyClass apruebe dos sistemas de impresión sin nitrocelulosa para empaques flexibles de PE y PP. Con ello, la química alemana abre paso a una generación de envases que pueden pasar por la cadena de reciclaje sin generar olores rancios ni decolorar el reciclado.

Hasta ahora, la nitrocelulosa era el estándar por su secado rápido y su agarre feroz sobre cualquier soporte. El problema: se descompone a baja temperatura y deja un regusto a almacén viejo en el plástico reciclado. Las normas Design for Recycling que aprietan en la UE han convertido ese “pequeño” detalle en un veto técnico.

La clave: poliuretano casero que aguanta el calor del reciclaje

La clave: poliuretano casero que aguanta el calor del reciclaje

Siegwerk ha sustituido la nitrocelulosa por unos aglutinantes de poliuretano propios. El resultado son tintas flexográficas UR 62 y rotograbado UR 74 que resisten el calor del reciclador y mantienen la brillantez del color. Ambas han superado los ensayos de RecyClass sin degradar el polímero base, lo que permite al convertidor ofrecer al supermercado un envase “listo para reciclar” sin cambiar su cadena de impresión.

La certificación llega en un momento de shopping. La semana pasada Siegwerk anunció la compra de Hi-Tech Inks en India, un movimiento que le añade capacidad en Asia y una cartera de clientes que ahora recibirán la carpeta de tintas sin nitrocelulosa como valor añadido.

El mensaje es claro: el que siga usando nitrocelulosa en flexible tendrá que explicar por qué su envase no es reciclable. Y en la próxima auditoría de ecoetiquetado, esa conversación cuesta dinero.