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Southwest despega hacia un +484% de beneficios y wall street ya recalcula el rumbo

Southwest Airlines se juega la carta del despegue brusco: los analistas apuestan a que anunciará un beneficio de 0,50 $ por acción para el primer trimestre de 2026, un salto del 484,6 % respecto al -0,13 $ que perdió hace un año. El mensaje es claro: la compañía texana ha pasado de quemar efectivo a llenar la bodega de billetes verdes.

El mercado ya ha cobrado la factura del optimismo

El 28 de enero, cuando Southwest publicó el cierre de 2025, sus acciones se dispararon un 18,7 % en una sola sesión. La razón: un beneficio ajustado de 0,58 $ por título que superó el consenso de 0,56 $. Aunque los ingresos se quedaron 120 millones por debajo de lo previsto, el mercario se tragó el espejismo y dejó la capitalización de la aerolínea en 18.400 millones. Desde entonces, el título avanza un modesto 8,8 % en doce meses, rezagado frente al 11,9 % del S&P 500 y al 21,4 % del ETF industrial XLI. La moraleja: los inversores celebraron la curva, pero no confían aún en la trayectoria.

La proyección para todo el ejercicio 2026 es todavía más agresiva: 4,22 $ por acción, un 353,8 % por encima del 0,93 $ de 2025. Y 2027 ya se contempla en 5,15 $, un crecimiento adicional del 22 %. La progresión parece de manual de aviación: despegue vertical, ascenso constante y crucero estable. Pero hay turbulencias latentes: el precio medio del combustible, la competencia de cabotaje y la revisión de flotas pendiente.

Wall street reparte asientos, no cinturones de seguridad

Wall street reparte asientos, no cinturones de seguridad

De los 24 analistas que siguen el papel, 10 gritan Strong Buy, 9 prefieren agarrarse al reposabrazos con un Hold y 4 ya buscan el paracaídas con sell. El precio objetivo medio se fija en 46,38 $, lo que deja un potencial del 26,3 % sobre el cierre del viernes. La recomendación global es Moderate Buy, una forma diplomática de decir: «Subid, pero no os relajéis».

Southwest ha batido las expectativas en tres de los últimos cuatro trimestres. El único pinchazo sirvió para recordar que en la aviación los pronósticos se despegan de la realidad con la misma facilidad que un 737 de la pista. La aerolínea ha prometido al menos 0,45 $ por acción para el trimestre que pronto conocerá; si cumple, habrá completado la vuelta imposible: pasar del rojo al verde en doce meses.

El mercado ya ha ajustado el rumbo. Ahora falta que el viento de cola del gasto del consumidor y la contención de costes no se convierta en una ráfaga de frente. La próxima lectura de altitud llegará en cuestión de días. Y, como dicen en la torre de control, el tiempo puede cambiar sin previo aviso.