Spacex dispara a las 'space stocks': rocket lab suma 36% y virgin despega sin rumbo
El rumor de una OPV de SpaceX en 1,75 billones de dólares ha encendido la mecha: Rocket Lab cierra un ejercicio récord y Virgin Galactic se dispara un 19 % pese a quemar 95 millones por trimestre. El sector espacial vive su particular cripto-mania, pero solo uno de los dos tiene caja que respalde el fuego artificial.
Rocket lab vende cohetes; virgin vende sueños
Mientras Peter Beck anuncia ingresos de 179,65 millones en el cuarto trimestre —un 36 % más— y un backlog de 1.850 millones, Michael Colglazier aún promete «vuelos comerciales para finales de 2026». La diferencia: la primera firma ya factura; la segunda, consume. El mercado, por ahora, compra ambas historias.
La clave está en los flujos. Rocket Lab prevé entrar en 2026 con entre 185 y 200 millones de ingresos trimestrales y acaba de cerrar la compra de Mynaric, especialista en comunicaciones láser para Defensa. Virgin, en cambio, admite un cash-flow negativo de 90-95 millones en los próximos tres meses y necesita apuntalar su balance con nuevas emisiones o alianzas. El precio de la acción lo dice: RKLB cotiza en 60 dólares tras caer un 13 % en el año; SPCE, a 2,60 dólares tras perder un tercio de su valor en cinco meses.

¿Fuego de artificio o inflexión real?
Los mercados de predicción dan un 58 % de probabilidad a que SpaceX presente la OPV antes del 30 de junio. Eso convierte cada noticia de Elon Musk en un callgeneralizado sobre el sector. Pero la lección del pasado es tozuda: en 2021 el mismo guion llevó a AST SpaceMobile o Spire Global a doblarse en días para luego dejar a los compradores en tierra de nadie.
Por eso conviene mirar el tape interno. El flujo de órdenes muestra que los hedge funds están comprando RKLB en bloques de 50.000 acciones cada vez que el título cae por debajo de 55 dólares, mientras en SPCE el volumen responde sobre todo a pequeños inversores de foros: 63 % de operaciones inferiores a 500 acciones. Dinero institucional contra dinero retail. Algo huele a 2021.
Conclusión: la órbita de SpaceX arrastra a las dos naves, pero solo una lleva combustible de sobra. Cuando el rumor se disipe, la gravedad hará el resto. Y la gravedad no se negocia en NASDAQ.