Sqm: un dividendo histórico en medio de ventas volátiles
Sociedad Química y Minera (SQM), el gigante chileno de fertilizantes y químicos, ha sorprendido al mercado con una propuesta audaz: destinar la mitad de sus ganancias de 2025 al pago de dividendos. Una decisión que, si se aprueba en la junta general de accionistas del 23 de abril, catapultaría el rendimiento por acción a niveles significativos, pero que se produce en un contexto de fluctuaciones en sus principales Negocios.

Un salto cuantitativo en la política de dividendos
La empresa, cuyo símbolo en la Bolsa de Nueva York es SQM, ha modificado su política de dividendos, que hasta ahora limitaba la distribución al 30% de las ganancias netas. La nueva propuesta, que implica un pago de $1.02952 por acción si se materializa en mayo, refleja la solidez financiera de la compañía, pero también una estrategia para retener inversores en un mercado volátil.
Los resultados de 2025 revelan un panorama mixto. Si bien la cifra de ingresos totales se mantuvo estable en $4.576,2 millones, superando ligeramente los $4.528,8 millones del año anterior, el beneficio neto se disparó a $588,1 millones, contrastando con la pérdida de $404,4 millones de 2024. Este giro positivo se atribuye principalmente al buen desempeño de su división de litio, impulsada por una fuerte demanda, y a los precios favorables en el negocio de yodo.
Pero hay un detalle que preocupa: el negocio de potasa, pilar fundamental de SQM, experimentó una caída del 42,6% en los ingresos y del 53% en el volumen de ventas durante 2025. La gerencia ya había anticipado esta tendencia, justificada por factores externos y una menor demanda, aunque los precios más altos de la potasa mitigaron parcialmente el impacto.
La empresa espera que las ventas de potasa sigan disminuyendo un 20% en 2026, lo que plantea interrogantes sobre la sostenibilidad de esta propuesta de dividendo a largo plazo. A pesar de ello, SQM cerró 2025 con una caja de $1.800 millones, una posición financiera robusta que le permite afrontar este ciclo de menor demanda.
Fundada en 1926 y con sede en Santiago, SQM es un actor clave en la producción de nutrientes para plantas y productos químicos industriales, comercializando sus fertilizantes especiales bajo marcas como Ultrasol, Qrop y Speedfol. La compañía, a pesar de su atractivo potencial, no representa, en nuestra opinión, la mejor oportunidad de inversión en el sector de la inteligencia artificial, donde se vislumbran mayores márgenes de crecimiento y menor riesgo.