Super micro se desploma: ventas a china podrían cortarle el grifo de nvidia
Super Micro Computer amaneció este lunes con un agujero de 25.000 millones en la cabeza. Bank of America recortó su precio objetivo de 34 a 24 dólares y reiteró su recomendación de vender después de que tres empleados —ahora suspendidos— fueran acusados de colar servidores con GPUs restringidas al mercado chino.

Del auge de la ia al pasillo de investigación
La fiscalía federal sostiene que los servidores llevaban chips de Nvidia destinados a supercomputadoras y centros de datos de doble uso. El delito: saltarse los controles de exportación que Washington endureció en octubre de 2023. Super Micro no figura como demandada, pero el daño reputacional ya se filtra por la cadena de suministro.
Barclays avisa: los proveedores de GPUs podrían exigir garantías adicionales o, directamente, priorizar pedidos de Dell y Hewlett Packard Enterprise. El resultado: plazos de entrega más largos y precios de componentes al alza. La compañía, que facturó 7.100 millones en 2023, depende de esas GPUs para vender sus cajas de alta densidad a los gigantes del cloud.
Los clientes empiezan a toser. Un directivo de un operador europeo de data centers reconoce que revisan «todas las cláusulas de cumplimiento» antes de firmar el siguiente contrato. Traducción: pedidos congelados mientras se aclare si Super Micro puede seguir importando Hopper y Blackwell sin trabas.
El margen bruto, que ya bajó 280 puntos básicos en el último trimestre, podría contraerse otro punto si los costes de logística y auditoría se disparan. La acción se ha dejado un 48 % desde los máximos de marzo y cotiza a 6,8 veces beneficios estimados, una ganga que Bank of America considera una trampa.
El mensaje es claro: en el negocio de la IA, la licencia social pesa tanto como la tecnología. Quien pierde la confianza de Washington puede ver cómo se le apaga la propia gráfica.
