Sysco se traga jetro por 29.000 millones y sus acciones se hunden
Sysco acaba de firmar el mayor trago de su historia: 29.100 millones de dólares para tragar a Jetro Restaurant Depot. El mercado ha respondido con una arcada del 6 % en las acciones de la distribuidora de alimentos antes de que abra el parqué. La operación, anunciada antes del amanecer, obliga a Sysco a engullir 21.600 millones en metálico y soltar 91,5 millones de sus propias acciones. A 81,80 $ el título, el múltiplo de valor se dispara a 14,6 veces el beneficio operativo de Jetro.
Un salto al vacío de 60.000 millones
Con este golpe de timón, Sysco se coloca de golpe en el segmento cash-and-carry, un pozo de 60-70.000 millones donde pululan los restaurantes independientes que pagan al contado. Jetro maneja 166 macro-almacenes en 35 estados y atiende a 725.000 clientes que compran por volumen sin florituras. La cuenta de explotación del objetivo arroja 16.000 millones de ingresos, 2.100 de ebitda y 1.900 de flujo libre en 2025. La suma de ambas cajas supera los 100.000 millones de facturación y 6.400 de ebitda ajustado.
Kevin Hourican, consejero delegado de Sysco, vende la jugada como la “combinación de dos líderes” que traerá “más opción y menor precio” al pequeño restaurador. Promete abrir 125 nuevos Jetro en los próximos años. Stanley Fleishman, presidente ejecutivo de Jetro, se lleva un asiento en el consejo de Sysco cuando cierre la operación, previsto para el tercer trimestre del año fiscal 2027.

El agujero que deja la cuchara
La factura se pagará con 21.000 millones de deuda fresca y mil millones entre caja y productos híbridos. Sysco frena en seco su programa de recompra de acciones y promete bajar el apalancamiento neto al menos un punto en 24 meses. El mercado no se lo cree: el riesgo de que la integración se atragante pesa más que los 250 millones de sinergias anuales que promete la dirección en tres años.
La compañía mantiene, eso sí, su guía para 2026: ventas entre el 3 % y el 5 % y beneficio por acción en el extremo alto del rango 4,50-4,60 $. Un guiño a los accionistas que esta mañana ven cómo su participación se desploma.
Sysco se ha comido el elefante. Ahora le toca digerirlo sin que le estalle la tripa.