Team se traga 157 millones de fondos epic por una canción: 1 libra por cada 157 gestionadas
Team ha cerrado el chollo del año en la City: 157 millones de libras bajo gestión por solo un millón de acciones. La gestora con sede en Jersey acaba de anunciar la compra de ocho mandatos de inversión de Epic Markets y Epic Funds Services Guernsey por 1,88 millones de libras (2,48 millones de dólares). La operación se divide en dos: el Epic Book, con 157 millones en activos, y Epic Guernsey, una firma de planificación financera.
El truco de mark clubb: pagar con papel propio
Mark Clubb, presidente de Team, no ha desembolsado ni un céntimo en metálico. Todo se paga con nuevas acciones de la compañía, valoradas al VWAP de 60 días. Traducción: diluyen a los actuales accionistas, pero se anexan activos que ya están alineados con su estilo multi-activo. El Epic Book incluye fondos VT, carteras modelo, crédito, renta fija y mandatos especializados. Todo encaja como un guante en su plataforma.
La parte jugosa: el Epic Book genera ingresos recurrentes y, según Clubb, «representa excelente valor para nuestros accionistas». La verdad es que comprar 157 millones de libras bajo gestión por solo un millón suena a ganga, pero hay un pequeño impedimento: la operación está sujeta a la bendición de la FCA británica y del Banco Central de Irlanda. Si alguno de los reguladores pone el grito en el cielo, el asunto se va al garete.

Guernsey, la isla que suma licencia y clientes
La segunda pata es Epic Guernsey, una administradora de fondos y servicios fiduciarios regulada por la Comisión de Servicios Financieros de Guernsey. Team paga 880.000 libras, también en acciones, por una firma que facturó 1,3 millones en once meses y apenas dejó 100.000 de EBITDA. Pero lo que Team busca no es rentabilidad inmediata: quiere la licencia fiduciaria y la infraestructura para captar clientes de patrimonio en la isla.
La jugada completa convierte a Team en un mini-Imperio británico: más activos, más licencias, más ingresos recurrentes. Clubb ya avisa: «Conocemos bien el negocio y estamos seguros de convertirlo en un centro de beneficios». La integración, prevista para los próximos meses, será la prueba de fuego. Si los gestores de Epic se quedan y los clientes no huyen, el papel que hoy regalan podría valer oro mañana. Si no, habrán cambiado activos por aire.
