Tesla desploma otro 20% en 2026: 367.000 coches y un sueño robotaxi que no arranca
Wall Street ya no cree en los milagros. Tesla cotiza a 361 dólares, 20% por debajo de donde empezó el año, y la cuenta atrás para el informe de entregas del Q1 se siente como un réquiem: 367.000 unidades, un 16% menos que hace doce meses. El primer descenso anual de la historia de la compañía acaba de repetirse en trimestre.
El motivo no es solo la competencia china o la fiebre de los tipos. La propia California acaba de bajar del pedestal al Cybercab: la Comisión de Servicios Públicos declara que la flota actual de Tesla es nivel 2 SAE, o sea, un coche con conductor al volante que finge ser autónomo. El castillo de naipes del robotaxi se tambalea justo cuando Musk prometía ingresos por software antes de 2027.
Polymarket da un 92% de probabilidad a entregas por debajo de 375.000
Los inversores ya no discuten si habrá decepción, sino cuán grande será. El mercado de predicciones Polymarket coloca el 62,5% de sus apuestas en la banda 350.000-375.000 coches y otro 29,5% directamente por debajo de 350.000. La suma roza el 92% de peso bajista. Ni siquiera los más optimistas del panel Visible Alpha se atreven con más de 370.000.
El golpe se nota en la línea de caja: los ingresos por automoción cayeron un 11% interanual en el Q4 2025, hasta 16.750 millones. La media anual de 2026 ya se recorta: 1,69 millones de entregas frente a 1,75 hace tres meses. Crecimiento negativo, múltiplo de 333 veces beneficios: una ecuación que los value investors usan como chiste de mal gusto.

Spacex, el comodín de 1,75 billones que musk guarda en la manga
Pero no hay drama en Silicon Valley sin un as en la manga. El bulo recurrente vuelve a flamear: SpaceX prepararía una salida a Bolsa a unos 1,75 billones de dólares. Morningstar calcula que cualquier titular con el apellido Musk puede provocar swings del 20-30% en Tesla, el doble del vol habitual. Bastan dos párrafos en un blog de industria para que los algoritmos de momentum disparen órdenes de compra.
En Austin ya ensamblan los primeros Cybercab sin volante. La cadencia es lenta —arrancan en el primer semestre—, pero la simple imagen de una flota blanca sin pedalales alimenta la fe de los creyentes. Lemonade, la aseguradora tech, ya firma pólizas para coches que, según California, aún no existen. El teatro de la innovación cobra entrada anticipada.
La pregunta es si los conductores —o los inversores— aguantan el ritmo. Tesla necesita entregar más de 370.000 coches antes del 31 de marzo para evitar otro sell-off. El mercado da por hecho que fracasará: la probabilidad de cerrar hoy en rojo ronda el 97,7%. El suelo técnico se dibuja en 360 dólares. Si se rompe, el siguiente escalón está mucho más abajo y la excusa de SpaceX quizá no alcance.
