Tether tropieza en su ambición dorada: dos ejecutivos clave dejan la empresa
La ofensiva de Tether para dominar el mercado global del oro ha sufrido un revés inesperado. La empresa, responsable del stablecoin USDT más grande del mundo, ha despedido a dos de sus recién contratados jefes de metales preciosos, apenas cuatro meses después de su incorporación, según informa Bloomberg.

¿Problemas de estrategia o de ejecución en el ambicioso plan de tether?
Vincent Domien y Mathew O’Neill, ambos procedentes de HSBC, fueron contratados con la promesa de profesionalizar la operación de metales de Tether, una apuesta que la compañía describió como la creación de “la mejor mesa de negociación para oro del mundo”. Su salida, tan abrupta como sorprendente, pone en tela de juicio la solidez de una estrategia que parecía indicar una apuesta seria por el sector. Domien, como jefe global de metales en HSBC, y O’Neill, un experimentado vendedor de metales preciosos, se unieron a Tether con el objetivo de aportar una experiencia institucional de primer nivel a un negocio que, hasta ahora, parecía más especulativo que sólido.
Las razones detrás de esta repentina reestructuración permanecen envueltas en misterio. Tether no ha respondido a las solicitudes de comentarios por parte de TheStreet Roundtable, lo que alimenta la incertidumbre sobre el futuro de su incursión en el oro. Lo que sí está claro es que la compañía, que ostenta reservas por miles de millones en oro, está lejos de haber consolidado una estrategia rentable y estable.
La cifra habla por sí sola: Tether llegó a afirmar que poseía alrededor de 140 toneladas de oro a principios de 2026, un activo que respalda tanto su stablecoin USDT como su token vinculado al oro. La expectativa era que Domien y O’Neill lideraran la gestión de estas reservas y, además, generaran ingresos mediante la cesión del oro. Pero los hechos han demostrado que la tarea, al menos por ahora, ha resultado más compleja de lo previsto.
Este movimiento se produce en un momento crucial para Tether, que recientemente anunció la contratación de una importante firma de auditoría para realizar su primera auditoría financiera completa, un paso largamente esperado hacia una mayor transparencia. Paralelamente, los planes de recaudar 20.000 millones de dólares en financiación externa han sido suspendidos, presumiblemente a la espera de los resultados de esta auditoría. La inconsistencia en la gestión de sus activos, tal como se refleja en esta reestructuración, no precisamente ayuda a generar confianza entre los inversores.
La salida de Domien y O'Neill no solo pone en entredicho la capacidad de Tether para ejecutar su estrategia en el mercado del oro, sino que también plantea interrogantes sobre la gobernanza interna y la claridad de su visión a largo plazo. El gigante de los stablecoins se enfrenta ahora al desafío de reconstruir su credibilidad y demostrar que su ambición dorada no es solo un espejismo.