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Thomson reuters bajo presión: ¿oportunidad de compra o señal de alerta?

La acción de Thomson Reuters Corporation (NASDAQ:TRI) ha experimentado este miércoles un revés, tras la revisión a la baja de Wells Fargo, que ha recortado su precio objetivo en un 27%. Sin embargo, la persistente propiedad interna de la compañía, un factor que suele ser indicativo de confianza por parte de la dirección, plantea interrogantes sobre si este es el momento de aprovechar la caída o si se avecina una mayor turbulencia.

La amenaza de la ia en el sector legal

Wells Fargo ha rebajado su calificación de “Overweight” a “Equal Weight”, citando el creciente riesgo competitivo que supone la irrupción de startups impulsadas por inteligencia artificial en el mercado de investigación legal. Empresas como Midpage están desarrollando herramientas capaces de extraer información relevante de expedientes judiciales, una funcionalidad que representa una amenaza directa para el negocio de Thomson Reuters, concretamente para su producto estrella, Westlaw, que genera aproximadamente el 25% de sus ingresos totales.

La clave, según el análisis de Wells Fargo, reside en que, aunque estas nuevas plataformas son eficientes en la identificación de jurisprudencia actualizada, la profundidad histórica y la exhaustividad de Westlaw, consideradas por muchos abogados como el “estándar de oro”, son difíciles de replicar. La firma, de hecho, descarta un impacto significativo en el largo plazo, pero advierte sobre la posibilidad de que las noticias sobre estos nuevos competidores desincentiven a los inversores. Un punto a considerar es el aumento del riesgo de rotación de personal en los pequeños bufetes de abogados, que representan alrededor del 24% de los ingresos de Thomson Reuters, un factor que podría afectar la demanda de sus servicios.

El gigante de la información opera a escala global, con presencia en las Américas, Europa, Oriente Medio, África y Asia-Pacífico, a través de cinco divisiones principales: Abogados, Empresas, Profesionales de Impuestos y Contabilidad, Reuters News y Publicaciones Impresas Globales. La diversificación geográfica y sectorial es, sin duda, un activo, pero no parece ser suficiente para disipar por completo las dudas generadas por la disrupción tecnológica.

Lo que nadie cuenta es el impacto de la geopolítica. Si bien nos centramos en la competencia interna, la escalada de tensiones comerciales y la tendencia a la relocalización de la producción (el llamado “onshoring”) podrían beneficiar a Thomson Reuters, especialmente en lo que respecta a la recopilación y análisis de datos regulatorios. Un escenario de mayores aranceles podría favorecer la demanda de servicios especializados en comercio internacional, donde la compañía tiene una sólida reputación.

Considerando el panorama actual, la inversión en acciones puramente relacionadas con la inteligencia artificial podría ofrecer un mayor potencial de crecimiento a corto plazo y un menor riesgo de pérdidas. Sin embargo, la solidez financiera de Thomson Reuters y su posición dominante en el mercado legal, aun con las nuevas incursiones de la IA, sugieren que su precio actual podría estar infravalorado. La pregunta no es si Westlaw desaparecerá, sino si Thomson Reuters logrará adaptarse a un entorno cada vez más competitivo, aprovechando también las oportunidades que ofrece el nuevo orden geopolítico.

La cifra habla por sí sola: de los 179 fondos que siguen a Thomson Reuters, un 75% la tienen clasificada como “compra”. Un voto de confianza que, de momento, contrasta con las recientes advertencias de Wells Fargo. La próxima semana, la publicación de los resultados trimestrales de la compañía será crucial para determinar si la tendencia bajista continuará o si los inversores recuperarán la confianza.