Trump tensa los mercados con la hormuz: el petróleo al alza y la sombra de la guerra
La escalada de tensiones en el Golfo Pérsico, impulsada por las últimas amenazas del presidente Trump contra Irán, está provocando un aumento vertiginoso en los precios del petróleo. El temor a una interrupción del suministro, ya de por sí delicada debido a la situación en la Hormuz, se ha convertido en el principal motor de la bolsa.
El precio del barril se dispara tras la advertencia de trump
Brent ha cerrado con un aumento de 57 céntimos, situándose en 110,34 dólares el barril, mientras que el crudo de Texas Intermediato (WTI) ha subido 1,26 dólares, alcanzando los 113,67 dólares. Trump, con su promesa de ‘derribar’ a Teherán si no cumple con su plazo, ha encendido las alarmas y ha transformado el reloj en el principal protagonista de los mercados energéticos.
La estrategia de Trump, mediada por Pakistán, ha sido recibida con frialdad por Teherán, que rechaza la propuesta de cese al fuego y exige una solución permanente al conflicto. La situación en la región se complica aún más con los recientes ataques israelíes en Siria, que han provocado la interceptación de misiles iraníes y han sumido a Damasco en el caos.

La hormuz, un cuello de botella estratégico
La estrechez del Estrecho de Ormuz, que representa alrededor del 20% del comercio mundial de petróleo, se ha convertido en un punto de inflexión. El cierre, originado por las acciones de Irán tras los ataques estadounidenses y israelíes, ha generado un aumento exponencial de los ‘premiums’ en los mercados spot, con el WTI alcanzando niveles récord. La situación es tan precaria que los refinerías de Asia y Europa se encuentran en plena carrera para asegurar el suministro.
Tim Waterer, analista jefe de KCM Trade, señala que ‘la previsión de un posible acuerdo de cese al fuego es un contrapeso, pero las preocupaciones sobre la interrupción del suministro a través de la Hormuz y los daños en las infraestructuras energéticas mantienen el precio sostenido’. La decisión de Aramco de subir el precio de venta a Asia, un gesto que refleja la urgencia de encontrar alternativas, es una clara señal de la gravedad de la situación.
Y, para añadir aún más combustible a la hoguera, Rusia ha reportado daños en la infraestructura del Caspian Pipeline Consortium tras un ataque con drones ucranianos. La decisión de OPEC+ de aumentar la producción en 206.000 barriles diarios, en gran medida nominal, no logra compensar la realidad: la crisis en la Hormuz está silenciando cualquier esperanza de estabilidad en los mercados.
