Turboquant: ¿oportunidad de compra o amenaza para micron y sandisk?
Google acaba de lanzar TurboQuant, un algoritmo de inteligencia artificial que promete revolucionar la eficiencia computacional. La noticia, en principio optimista, ha provocado una caída significativa en las acciones de Micron Technology y Sandisk, generando un debate sobre el futuro del mercado de semiconductores. ¿Es este un pánico infundado o se avecina una verdadera tormenta?
La paradoja de jevons: eficiencia que impulsa la demanda
La reacción inicial del mercado, con caídas del 10% en Micron y 14% en Sandisk, fue de temor. La lógica era sencilla: si Google reduce drásticamente la necesidad de memoria con TurboQuant, ¿por qué comprar más chips? Sin embargo, un concepto económico poco conocido, la paradoja de Jevons, sugiere lo contrario. En 1865, el economista William Stanley Jevons observó que la mejora en la eficiencia de los motores de vapor no redujo el consumo de carbón, sino que lo incrementó gracias a la reducción de costos y el aumento de la demanda.
La misma dinámica podría aplicarse a la inteligencia artificial. TurboQuant, al optimizar el uso de la memoria, permitirá ejecutar modelos de lenguaje más grandes y complejos de manera más eficiente. Esto, a su vez, podría reducir el precio por uso y fomentar una adopción masiva de la IA, lo que, paradójicamente, impulsaría la demanda de chips de memoria.
Consideremos el ejemplo de la eficiencia en los automóviles. Mejorar el consumo de combustible no llevó a una reducción en la conducción, sino a un aumento en los kilómetros recorridos. La historia está repleta de ejemplos similares, donde la eficiencia conduce a un mayor consumo.

Analistas recomiendan comprar: ¿una ganga en la bolsa?
El analista de Mizuho, Vijay Rakesh, ha reiterado sus recomendaciones de compra para Micron y Sandisk, argumentando que los avances como TurboQuant son positivos para el sector. Su razonamiento se basa precisamente en la paradoja de Jevons: la eficiencia generada por el algoritmo fomentará una mayor adopción de la IA y, por lo tanto, un aumento en la demanda de los componentes clave, como los chips de memoria.
Las cifras son reveladoras. Micron, con un crecimiento del 500% en los últimos tres años, cotiza a un modesto múltiplo de ganancias de 17, con un PEG ratio de 0.04, lo que sugiere una infravaloración significativa. La previsión de ingresos para el próximo trimestre es de 33.5 mil millones de dólares, lo que representa un crecimiento interanual del 260% y trimestral del 40%. Sandisk, pese a su impresionante crecimiento del 1,850% desde su escisión de Western Digital, también presenta un perfil atractivo, con un PEG ratio de 0.01.
Si bien la implementación de TurboQuant podría ejercer presión sobre los precios de los chips de memoria a corto plazo, la perspectiva a largo plazo apunta a un aumento en la demanda impulsado por la adopción generalizada de la IA. La prudencia es aconsejable, pero ignorar esta oportunidad podría ser un error costoso.
La clave está en la capacidad de adaptación de Micron y Sandisk. Si logran capitalizar la nueva era de la IA y ajustar su producción a la demanda creciente, las acciones podrían experimentar una revalorización significativa. La volatilidad actual podría ser el preludio de un nuevo ciclo de crecimiento.
