United airlines cede: salarios récord para sus azafatas tras meses de tensión
Un acuerdo tentativo que pone fin a años de negociaciones y podría establecer un nuevo estándar en la industria aérea: United Airlines y el sindicato de azafatas (Association of Flight Attendants-CWA) han llegado a un pacto que asegura aumentos salariales significativos y beneficios sin precedentes para sus 30.000 empleados.
El fin de la agonía salarial tras el 2020
La espera ha terminado. Tras más de dos años sin incrementos y un rechazo contundente a una oferta anterior en julio de 2023 –el 71% de los afiliados votó en contra–, las azafatas de United Airlines verán finalmente mejorar sus ingresos. El acuerdo, alcanzado durante una sesión de mediación en Washington D.C. con la participación de la Junta de Mediación Nacional, incluye un bono de firma de 740 millones de dólares y salarios que alcanzarán los 100 dólares por hora al final del contrato quinquenal.
Pero hay un detalle que merece atención: la negociación no fue fácil. Las azafatas habían estado discutiendo un nuevo contrato desde 2021, y la frustración por la falta de aumentos desde 2020 se había intensificado. La encuesta posterior al rechazo inicial reveló prioridades clave, como la compensación durante el proceso de embarque y una regulación más estricta de la programación de vuelos nocturnos, aspectos que ahora se ven reflejados en el acuerdo.

United, ¿líder en salarios aéreos?
Según fuentes de CNBC, United Airlines afirma que este acuerdo posicionará a sus azafatas como las mejor pagadas del sector. La cifra habla por sí sola: un aumento promedio del 26,9% inmediato y subidas acumulativas de hasta el 45,6% a lo largo de los cinco años del contrato. Más allá de los salarios base, el pacto aborda la remuneración durante el embarque, compensaciones por largas esperas entre vuelos y límites en la programación de vuelos nocturnos, elementos que buscan mejorar la calidad de vida laboral de las azafatas.
El acuerdo, que aún debe ser ratificado por los presidentes de las 14 asociaciones locales del sindicato (Master Executive Council) entre el 1 y el 2 de abril, se someterá a votación de los afiliados a partir del 23 de abril y hasta el 12 de mayo. Si se aprueba, las nuevas escalas salariales y la compensación por embarque entrarán en vigor el 31 de mayo, cerrando así una oleada de negociaciones post-pandemia en las principales aerolíneas estadounidenses.
Este acuerdo, más que un simple ajuste salarial, representa un punto de inflexión en las relaciones laborales dentro del sector aéreo, una industria que ha experimentado profundos cambios en los últimos años. La capacidad de las azafatas para presionar por mejores condiciones laborales, después de un período de incertidumbre y recortes, es una señal de que el poder de negociación de los sindicatos está resurgiendo. Pero la verdadera prueba de fuego será la ratificación por parte de los afiliados; una decisión que definirá si este acuerdo es realmente el fin de una era de frustración o el comienzo de una nueva relación laboral.