Zaxbys ficha al contable que duplicó el tamaño de goto foods para su expansión nacional
El dedo de Michael Dixon ya aprieta el gatillo de la caja registradora de Zaxbys. El veterano de 30 años en finanzas aterriza en la cadena de pollo frito justo cuando esta supera las 1.000 tiendas y planea pisar acelerador en territorio virgen.
La jugadora de Atlanta anunció el fichaje con efecto inmediato. Dixon reportará a Bernard Acoca, CEO, y hereda la silla que dejó vacante Donny Lau —quien se marchó a Dollar General— para convertirse en el nuevo CFO.

El currículum que asusta a la competencia
Antes de aceptar el reto, Dixon pasó cuatro años como CFO de GoTo Foods, el conglomerado que agrupa a Schlotzsky’s, Cinnabon, Moe’s, Auntie Anne’s y otras marcas de culto en centros comerciales. Allí casi duplicó el portafolio de locales y facturación. Fue presidente y CFO de Ignite Restaurant Group, CFO de Pinkberry cuando era un startup desconocido y pasó una década como CFO de The Cheesecake Factory. Su primera lección de números la aprendió en Coopers & Lybrand; luego Disney le enseñó a vender magia con excel.
En Zaxbys tendrá bajo su ala la estrategia financiera, la tesorería y los modelos de franquicia que la marca quiere replicar fuera del sur de EE. UU. La meta no es secreta: llevar los tenders y los “Zax Sauces” a estados donde aún no hayan desembarcado.
El timing es clave. La cadena cerró 2025 con récord de aperturas y se fija en mercados de alta densidad poblacional con rentas medias que aguanten precios premium. Dixon, que se licenció en Administración y obtuvo su MBA en la Universidad de Míchigan, conoce el camino: ya desmenuzó balances en entornos tan complejos como los parques temáticos de Disney y las colas interminables de Cinnabon.
En su primer comunicado no habla de sinergias ni de ebitda; prefiere la frase “acelerar expansion, strengthen performance”. Traducción: más tiendas, menos márgenes de error y cero drama en la caja.
La apuesta es alta. El quick-service chicken se ha vuelto un ring de pesos pesados: Popeyes, Chick-fil-A y KFC pelean por la misma ficha del consumidor. Dixon llega con la calculadora en la mano derecha y la espátula en la izquierda. Si los números le salen, Zaxbys podría dejar de ser ese “secreto del Sur” para convertirse en el próximo fenómeno nacional. La competencia ya ha sido avisada.