El precio de la gasolina se dispara: la guerra en el golfo amenaza con hundir los bolsillos
El precio del combustible se prepara para un nuevo repunte. La incertidumbre generada por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, junto con la mínima actividad en el Estrecho de Hormuz, están presionando al alza los precios del petróleo, y eso se traduce directamente en el llenado del depósito.
Un aumento de 7 céntimos en una semana: la realidad golpea a los conductores
El precio medio a nivel nacional ha subido 0,07 dólares por galón en la última semana, según datos de AAA, situándose en 4,11 dólares. Un incremento que, lejos de ser una mera fluctuación, es la señal de alarma que muchos temían.
La negociación entre Washington y Teherán se estanca. Las conversaciones sobre el programa nuclear iraní se han visto relegadas a un segundo plano, mientras que el control del Estrecho de Hormuz, arteria vital para el suministro mundial de petróleo, sigue siendo precario. La situación es volátil, y los mercados reaccionan con nerviosismo.

Lipow advierte: 'no podemos seguir descargando las reservas'
Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, no se anda con rodeos. “No podemos seguir descargando inventarios indefinidamente,” sentencia. La situación en Estados Unidos, aunque actualmente tiene reservas suficientes, es vulnerable. “A medida que el mundo se vuelve dependiente de nuestra oferta, nuestros inventarios disminuyen, y en el peor de los casos, alcanzarán niveles críticos en cuestión de meses.”
Lipow predice un aumento de 4,20 dólares por galón en los próximos 7 a 10 días. Pero la advertencia va más allá: si el conflicto se prolonga, el precio del crudo WTI podría ascender a los 100 dólares el barril, y el Brent, a 110. Un escenario que, según Lipow, se materializaría si la confrontación se mantiene sin una resolución inmediata.
El precio de las acciones de petróleo, como el Brent (BZ=F) que se mantiene por encima de los 101 dólares el barril y el WTI (CL=F) alrededor de los 96 dólares, refleja esta tensión. Pero la realidad es que la amenaza, más allá de los gráficos, es palpable en las gasolineras.
La agresiva descarga de las reservas estratégicas por parte de los gobiernos extranjeros – un esfuerzo por paliar el impacto – solo agrava el problema. “Si el conflicto terminara mañana,” afirma Lipow, “el precio del crudo se desplomaría 10 dólares por barril.” Un espejismo que, por ahora, se mantiene lejos de la realidad.
