Trump firma un 'agujero' de 169.000 millones que adelanta el corte del seguro social
El cheque que 54 millones de jubilados esperan cada mes afronta un recorte del 23 % en solo seis años. La firma de Donald Trump del 4 de julio de 2025 —su 'gran y hermosa' ley fiscal— acaba de adelantar el desplome del fondo de reserva a finales de 2032 y vacía 169.000 millones adicionales de la hucha entre 2025 y 2034.
La cuenta se reduce: del 2033 al 2032
El análisis que la Oficina del Actuario de la Administración del Seguro Social entregó al senador Ron Wyden deja pocas dudas: la rebaja temporal de cotizaciones laborales que introduce la ley Trump reducirá el flujo de ingresos por impuestos de nómina y obligará a liquidar bonos del Tesoro antes de lo previsto. El Fondo de Seguro de Vejez y Supervivencia (OASI) ya no llegará a 2033; se quedará seco en el cuatro trimestre de 2032. Cuando eso ocurra, la ley obliga a ajustar los pagos al 77 % de lo prometido. El colchón se acaba, la promesa no.
El truco contable es sutil y demoledor. Deducir propinas de hasta 25.000 dólares y horas extras de hasta 12.500 dólares anuales resta base imponible. Menos salarios declarados, menos aportes al 12,4 % que financia las pensiones. El Congreso compensará la brecha con transferencias generales, pero eso no genera nuevo ingreso contributivo: solo traslada la factura al déficit federal.

La demografía no negocia
El paquete fiscal de Trump agrava el problema, no lo inventa. La curva de natalidad tocó mínimos históricos en 2024. Cada vez nacen menos futuros cotizantes. La migración neta legal, que aporta jóvenes trabajadores, lleva dos décadas en descenso. Y la desigualdad de ingresos deja fuerte del 17 % de los salarios que escapan al tope de cotización. El resultado: 25,1 billones de dólares de agujero a 75 años vista, según el informe del consejo de vigilancia del programa.
El sistema no se cae; se encoge. Sin reforma, el recorte automático llegará como un mazazo fiscal en una sola tanda. El ajuste no será progresivo: a quien cobre 1.000 dólares le faltarán 230; al que perciba 4.000, le descontarán 920. El impacto equivaldrá a una subida silenciosa del 23 % del IVA a los gastos de los jubilados.
Trump prometió que nadie tocaría la Seguridad Social. Su ley acaba de abrir una rendija de 169.000 millones que se traduce en menos tiempo y menos dinero para quienes ya no tienen margen de espera. La demografía no negocia y la aritmética no perdona.
