Waters desafía a la fed por la cuenta de kraken: ¿fin de la discreción?
La congresista Maxine Waters, figura clave del Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, ha encendido las alarmas en el sector cripto al exigir a la Reserva Federal de Kansas City una explicación detallada sobre la reciente aprobación de una cuenta maestra para Kraken Financial. La demanda, formalizada en una carta con fecha límite para el 10 de abril, apunta directamente a la falta de transparencia en un proceso que podría redefinir las reglas del juego para las empresas de criptomonedas.

La cuenta maestra: ¿puente o riesgo para el sistema financiero?
Kraken Financial, una filial de Payward que opera bajo el marco de una Institución de Depósito Especial (SPDI) en Wyoming, se convirtió en la primera empresa nativa de criptomonedas en obtener acceso a una cuenta maestra de la Fed. Esta cuenta, de carácter limitado, permite a Kraken Financial acceder a Fedwire y, potencialmente, a ACH para la gestión de reservas y liquidaciones. No obstante, la ausencia de acceso a las facilidades de liquidez de la Fed no disminuye la importancia de este movimiento, que algunos analistas califican de “premura” y “opacidad”.
El quid de la cuestión reside en la poca información que la Fed ha proporcionado sobre los servicios específicos a los que Kraken Financial tiene acceso, citando como justificación la confidencialidad de la información empresarial. Waters, sin embargo, considera esta justificación “insuficiente” dado el potencial impacto sistémico de esta decisión. La congresista exige una lista concreta de funciones de Fedwire y ACH a las que Kraken Financial puede acceder, así como detalles sobre las salvaguardias implementadas y su alineación con la legislación vigente.
Lo que nadie cuenta es el precedente que se está creando. Custodia Bank, también una SPDI en Wyoming, fue denegada en el acceso a una cuenta maestra en 2023, a pesar de años de litigio. La aprobación de Kraken sin una Política federal clara establece un criterio de acceso prácticamente opaco, un vacío que Waters busca llenar con su escrutinio.
Michelle Bowman, vicepresidenta de la Fed para Supervisión, ha descrito la situación como un “ejercicio de aprendizaje”, admitiendo que la Fed podría intervenir si se detectaran comportamientos inconsistentes. Pero la rapidez con la que se concedió esta cuenta, apenas un mes después de cerrar un periodo de comentarios públicos sobre una propuesta de cuenta prototipo para pagos en cripto, ha alimentado la frustración en el sector bancario tradicional.
La fecha límite del 10 de abril se presenta como un punto de inflexión crucial. Una respuesta detallada por parte de Schmid, presidente de la Fed de Kansas City, podría normalizar la aprobación y atemperar las críticas sobre la falta de transparencia. Por el contrario, una evasiva, respaldada en la confidencialidad de la información, podría desencadenar una investigación más profunda por parte del Congreso, con la posibilidad de audiencias formales que pongan en tela de juicio todo el marco regulatorio de la Fed en relación con las criptomonedas.
Con la evaluación del programa piloto de un año y la posible salida a bolsa de Kraken en el horizonte, la respuesta de la Fed a Waters podría determinar si esta cuenta maestra se convierte en el modelo para el acceso bancario a las criptomonedas, o si se trata de una excepción sin precedentes. La arena está lista para un enfrentamiento que podría redefinir el futuro de la regulación cripto en Estados Unidos.