Amd cierra el cerco a nvidia con samsung: 60.000 m$ en juego

AMD acaba de firmar un memorándum con Samsung que le garantiza los próximos HBM4 para sus GPUs Instinct MI455X. El pacto llega justo cuando la compañía ya negocia con el gigante surcoreano para que fabrique parte de sus futuros chips, una vía que le permitiría reducir la dependencia de TSMC y blindar su cadena de suministro frente a la fiebre de la inteligenciaartificial.

La noticia, adelantada por Reuters, no es un simple contrato de abastecimiento. Es la constatación de que AMD ha aprendido la lección: sin memoria de altísima velocidad no hay servidores que alimenten modelos LLM y, por tanto, no hay cuota de mercado que robarle a Nvidia. Samsung ya le entrega los HBM3E que montan las MI350X y MI355X; ahora promete los HBM4 antes de que termine 2025, un salto de ancho de banda que Meta y OpenAI reclaman a gritos.

El contrato bomba que nadie esperaba hace un mes

El MOU con Samsung se suma al anuncio de enero: AMD venderá chips de IA por valor de 60.000 millones de dólares a Meta en los próximos cinco años. El trato con OpenAI, cerrado a finales de 2024, se mantiene en pie, pero la cifra se desconoce. Con estas dos alianzas, la firma de Santa Clara asegura ingresos recurrentes mientras prueba que su arquitectura CDNA puede competir de tú a tú con la CUDA de Nvidia.

Los inversores han respondido con cautela. El título sube un 2 % en pre-market, lejos del 12 % que se marcó tras el contrato con Meta. La razón: los márgenes de AMD en el segmento Data Center siguen lastrados por el coste de los HBM y por la guerra de precios que mantiene Nvidia. Aun así, el flujo de caja asegurado le da oxígeno para capear el ciclo de inventarios que atraviesa el sector.

Samsung entra en la partida como foundry

Samsung entra en la partida como foundry

La parte más explosiva del acuerdo es la que aún no se firma. Altos ejecutivos de ambas compañías confirman que negocian un contrato de foundry para nodos de 3 nm y 2 nm. Si se cierra, AMD diversificaría su producción más allá de TSMC, algo que los analistas llevan años exigiendo tras los cuellos de botella de 2020-2022. Samsung ganaría un cliente de altísimo volumen en el nicho más rentable del momento: los acceleradores de IA.

El riesgo geopolítico también pesa. Washington presiona para que más semiconductores se fabriquen en suelo estadounidense, y AMD no quiere quedarse fuera de las subvenciones CHIPS Act. Una doble fuente asiática —TSMC en Taiwán y Samsung en Corea del Sur— le permite negociar con el gobierno desde una posición de fuerza: si quiere que parte de esos 60.000 M$ se gasten en Arizona, debe poner dinero sobre la mesa.

La jugada de Lisa Su es clara: primero garantiza la memoria, luego el nodo y, de paso, obliga a los dos principales foundries del mundo a competir por sus pedidos. Mientras tanto, los rivales siguen dependiendo de un único proveedor. Si AMD logra que Samsung fabrique sus próximos GPUs, el tablero cambia por completo. Y si no, al menos habrá forzado a TSMC a bajar precios. En ambos escenarios, el ganador lleva las iniciales AMD.