Amon apuesta por el borde: qualcomm, el chip que redefine la ia
Cristiano Amon, CEO de Qualcomm, no se anda con rodeos: la inteligenciaartificial no se desarrollará en los centros de datos, sino en los dispositivos. Es una apuesta audaz que, sorprendentemente, parece tener fundamentos sólidos.
El algoritmo en tu bolsillo: la nueva frontera de la ia
Amon, desde Davos y Web Summit, ha insistido en la importancia del ‘edge computing’ – el procesamiento de datos directamente en los dispositivos, como smartphones, coches o robots industriales – como el motor del futuro de la IA. No se trata de una moda pasajera, según él, sino de una redefinición de cómo interactuamos con la Tecnología.
La clave, según el directivo de Qualcomm, reside en la reinvención constante, la eficiencia energética en los chips y una competencia feroz tanto en el centro de datos como en el propio dispositivo. Y lo más sorprendente es que, a pesar de las dudas y la volatilidad del mercado, Qualcomm está apostando fuerte por esta estrategia.
Las acciones de la compañía han sufrido un revés, pero la empresa ha respondido con un aumento de su programa de recompra de acciones y un incremento en el dividendo, una señal clara de confianza en su futuro. Un movimiento que, a mi juicio, refleja una visión estratégica a largo plazo.

Más allá del smartphone: la expansión de qualcomm
La gente suele asociar a Qualcomm con los chips para teléfonos, pero la compañía está construyendo una plataforma mucho más amplia. El reciente lanzamiento del Snapdragon X2 Elite y X2 Plus para PCs, con sus 85 TOPS de potencia de IA, demuestra esta ambición. No se trata solo de mejorar la experiencia del usuario en los ordenadores, sino de abrir un nuevo mercado para la computación local.
Pero la verdadera apuesta de Qualcomm reside en el mundo de los robots. El reciente anuncio de una colaboración con Neura Robotics para desarrollar arquitecturas de ‘cerebro + sistema nervioso’ plantea un escenario radicalmente nuevo. Imaginen robots industriales, robots humanoides, todos impulsados por la IA en el propio dispositivo. Es un salto cualitativo que podría transformar industrias enteras.
Y no olvidemos el sector del automóvil. Las ventas de Qualcomm en este mercado han superado el billón de dólares, con un pipeline de contratos que asciende a 45.000 millones de dólares. Es una inyección de liquidez que refuerza la posición de la empresa como un líder indiscutible en la industria.
A pesar del precio actual de 125 dólares por acción, considerado un 22% inferior a las expectativas de los analistas, Qualcomm ofrece una oportunidad de inversión atractiva. El mercado parece estar subestimando el potencial de la empresa, centrándose en el smartphone como su principal motor, cuando la realidad es que Qualcomm se está convirtiendo en un actor clave en la infraestructura de la IA en múltiples sectores. Es hora de recalibrar las expectativas.
