Blackberry se reinventa: su plataforma qnx forma a 12.000 desarrolladores gratis

BlackBerry ya no es el teclado físico que guardas en el cajón. Su división QNX acaba de abrir la puerta de la cocina del software embebido y le ha dicho a 12.000 curiosos: entren, la formación corre de nuestra cuenta. La plataforma de aprendizaje online pasó de tres módulos a catorce en menos de tres meses, un salto que los analistas de Wall Street están leyendo como el primer paso para sacar al cotizado BB del territorio 'penny stock'.

La jugada es simple: si mañana los coches autónomos, las máquinas de diagnóstico médico o los ascibes inteligentes usan QNX, necesitan legiones de programadores que conozcan el sistema operativo en la médula. BlackBerry no cobra por la formación, pero fideliza futuros clientes y reduce la fricción que suele frenar la adopción de tecnologías de nicho.

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El truco está en el ritmo. Mientras otras compañías patean el mercado con certificaciones de pago, QNX regala rutas de aprendizaje que van desde los registros del kernel hasta trazados de seguridad funcional. El mensaje es claro: si quieres currar en embedded, aquí empieza tu currículum. Y los números ya hablan: más de 12.000 usuarios activos repartidos en campus de India, Alemania y México han consumido ya más de 40.000 horas de vídeo.

Pero hay un detalle que los inversores están empezando a descontar: BlackBerry necesita que QNX deje de ser un negocito de licencias y pase a facturar por volumen. Cada alumno que se gradúa es un potencial vendedor de una licencia QNX, un contrato de soporte o un integrador que recomienda la arquitectura frente a Linux o FreeRTOS. En bolsa eso se traduce en múltiples: de 0,85 dólares por acción a casi 3 dólares en escenarios optimistas de los brokers que cubren el valor.

La compañía canadiense también ha sellado alianzas con Pi Square Technologies y varias facultades de ingeniería para crear un tubo de ensayo de talento. El objetivo: que los estudiantes terminen sus prácticas en empresas que ya pagan por usar QNX, cerrando el círculo. El próximo trimestre estrenarán módulos sobre análisis de sistemas en Visual Studio Code, territorio que hasta ahora dominaban Microsoft y sus partners, no una exfabricante de móviles.

¿Riesgo? Claro. BlackBerry sigue quemando cash en su área de patentes y la guerra por el embedded se la juegan Nvidia, Qualcomm y Amazon. Pero la apuesta educativa es barata comparada con una adquisición multimilionaria y, de momento, es la única que ha conseguido que los analistas dejen de mirar a BB como un zombi de los 2000. La lección: a veces la mejor inversión es la que enseña al mercado a olvidar tu pasado.