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El espacio en euforia: ¿oportunidad real o burbuja inflada?

El sector espacial vivió un miércoles de vértigo, impulsado por el anuncio inminente de la salida a bolsa de SpaceX. Un evento que, a primera vista, parece abrir un abanico de posibilidades para inversores, pero que, tras un efímero repunte, ha dejado tras de sí un regusto amargo. ¿Es este el momento de apostar por AST SpaceMobile y Rocket Lab, o estamos ante una corrección inevitable?

El brillo inicial de spacex y su efecto dominó

La noticia de que SpaceX, la empresa de Elon Musk, está ultimando la presentación de su folleto de registro para su OPI, ha encendido las alarmas (y las expectativas) en Wall Street. Se habla de una recaudación de 75.000 millones de dólares, lo que convertiría a SpaceX en la mayor empresa que jamás haya salido a bolsa. Este potencial valor de 1,75 billones de dólares es, por sí solo, suficiente para generar un tsunami de optimismo en todo el sector.

Y así lo reflejaron las bolsas. AST SpaceMobile (NASDAQ: ASTS), la compañía que busca revolucionar la comunicación satelital al conectar directamente con teléfonos móviles, experimentó un salto del 10,4%. Rocket Lab (NASDAQ: RKLB), con sus cohetes Electron más pequeños, no se quedó atrás, subiendo un notable 10,3%. Una reacción comprensible, porque un gigante como SpaceX abriendo camino suele levantar todas las mareas.

La realidad golpea: ¿sobrevaloración o espejismo?

La realidad golpea: ¿sobrevaloración o espejismo?

Pero la euforia duró poco. La jornada del jueves fue implacable. AST SpaceMobile se desplomó un 8,5% y Rocket Lab, un 9,5%. Una caída brusca que, más allá de una simple corrección, sugiere una profunda desconfianza por parte de los inversores. La pregunta que flota en el aire es: ¿deberíamos comprar acciones de AST SpaceMobile y Rocket Lab?

La respuesta, a juzgar por la reacción del mercado, parece ser un rotundo no. El problema reside en la valoración. SpaceX, aunque cotizando a un precio astronómico (110 veces sus ventas, más de 500 veces sus beneficios… si es que alguna vez los tiene), al menos justifica, en parte, su precio con una base sólida. En cambio, AST SpaceMobile se dispara a 325 veces sus ventas y, lo que es peor, carece de beneficios, sin siquiera haber anunciado una versión beta de sus servicios.

Rocket lab: ¿una apuesta más razonable, pero con riesgos?

Rocket lab: ¿una apuesta más razonable, pero con riesgos?

Rocket Lab presenta un perfil ligeramente más sólido. Su modelo de negocio, basado en lanzamientos regulares de cohetes Electron, genera ingresos constantes y está en camino a la rentabilidad. La mayoría de los analistas de Wall Street prevén que la empresa obtenga beneficios el próximo año. Sin embargo, su valoración sigue siendo elevada: casi 60 veces sus ventas, lo que la convierte en una apuesta arriesgada, especialmente si no se es propietario ya de sus acciones.

En definitiva, la fiebre espacial generada por SpaceX ha servido para poner de manifiesto una verdad incómoda: no todas las empresas del sector están a la altura de las expectativas.

Es interesante notar que el equipo del Motley Fool, en su última lista de las 10 mejores acciones para comprar, no incluyó a AST SpaceMobile. Un indicador que, junto con la reciente caída en bolsa, debería hacer reflexionar a los potenciales inversores. La historia de Netflix y Nvidia, ambas incluidas en listas anteriores, muestra el potencial de este tipo de recomendaciones, pero también la importancia de la prudencia y el análisis.

La volatilidad en el sector espacial es una constante. Los inversores deben ser conscientes de los riesgos y no dejarse llevar por la euforia. La clave está en la paciencia y la capacidad de identificar oportunidades cuando el mercado se corrige.