tecnologia

Google amplía su apuesta musical, pero arrastra una dura multa

Alphabet, la empresa matriz de Google, ha dado un giro inesperado en su estrategia musical con el lanzamiento de Lyria 3 Pro, un modelo generativo que permite crear canciones de hasta tres minutos. Sin embargo, la euforia se ve atenuada por una considerable multa de 1,8 millones de dólares en Los Ángeles por presuntas prácticas perjudiciales para la juventud en sus redes sociales.

Lyria 3 pro: música a medida para la era de la ia

Lyria 3 pro: música a medida para la era de la ia

La nueva herramienta, que complementa el Lyria 3 lanzado el mes pasado (limitado a 30 segundos), promete un control creativo sin precedentes. Los usuarios ahora pueden especificar la estructura de la canción – intro, versos, coros – y ajustar la composición con mayor precisión. Su despliegue en la app Gemini (para suscriptores de pago), Google Vids y ProducerAI, adquirida recientemente, evidencia la ambición de Google de dominar la creación musical asistida por inteligenciaartificial. La integración con ProducerAI es particularmente interesante, ya que esta herramienta especializada podría acelerar la adopción de Lyria 3 Pro entre músicos profesionales.

Pero hay un detalle que preocupa: la multa impuesta en Los Ángeles. Google y Meta se enfrentan a acusaciones de diseñar plataformas de redes sociales que afectan negativamente a los jóvenes, y la sanción para Alphabet es considerable. La cifra, 1,8 millones de dólares, subraya la creciente presión regulatoria sobre las grandes tecnológicas y su responsabilidad en el impacto de sus productos en la sociedad.

La estructura corporativa de Alphabet, creada en 2015 para reorganizar Google, busca separar sus servicios de internet principales de sus proyectos más arriesgados, conocidos como “Other Bets”. Esta reestructuración, según la propia compañía, facilita una gestión más clara y responsable de sus filiales. A pesar del potencial que ofrece GOOGL como inversión, algunos analistas sugieren que existen opciones de inversión en IA con mayor potencial de crecimiento y menor riesgo.

La situación actual demuestra que, aunque la innovación en IA avanza a pasos agigantados, las empresas tecnológicas deben ser conscientes de las implicaciones éticas y legales de sus creaciones. La música generada por IA puede ser una herramienta poderosa, pero la responsabilidad social no puede quedar en segundo plano. La multa de Los Ángeles es un claro recordatorio de ello.