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Musk desafía a tsmc: terafab, un plan de 5 trilones para dominar el silicio

Elon Musk está jugando a ser arquitecto de chips, y la apuesta es tan ambiciosa como su historial de promesas incumplidas. Tras una serie de adquisiciones estratégicas, SpaceX, la empresa de cohetes, ahora preside X, la red social antes conocida como Twitter, y también controla las operaciones de xAI, su laboratorio de inteligencia artificial generativa.

El nuevo campo de batalla: terafab

La última jugada de Musk es Terafab, una ambiciosa joint venture con Intel que pretende revolucionar la producción de semiconductores. La visión, audaz y, según algunos analistas, posiblemente irreal, es crear un complejo integrado capaz de manejar cada etapa del proceso: desde el diseño de los chips hasta su fabricación, empaquetado y pruebas. Un proyecto que, si se materializara en su totalidad, dejaría de lado la estrategia vertical de TSMC, el gigante taiwanés que actualmente domina el mercado.

Terafab aspira a producir chips de 2 nanómetros, la última frontera en miniaturización, desde el principio. Construir una infraestructura de este calibre, con capacidad para generar terawatts de silicio, representa un desafío de ingeniería y una inversión colosal. La empresa de Arizona de TSMC, con sus 165 mil millones de dólares invertidos, palidece ante las estimaciones de Bernstein, que hablan de 5 billones de dólares. Un número que, para algunos, suena a una fantasía.

La asociación con Intel, que aporta su experiencia en la fabricación de chips de vanguardia, se presenta como un movimiento inteligente. La empresa californiana busca desesperadamente un cliente para sus instalaciones de última generación, y Tesla y SpaceX podrían ser el salvavidas. Pero la rapidez con la que Musk pretende llevar a cabo este proyecto es motivo de preocupación. La construcción de una nueva planta de semiconductores lleva años, y la puesta en marcha completa podría tardar más de dos años en completarse. Un plazo que, históricamente, Musk ha tendido a recortar, tal y como demuestra su pasado con proyectos similares.

Tsmc no tembla: la fortaleza del gigante

Tsmc no tembla: la fortaleza del gigante

A pesar de la amenaza de Terafab, los analistas de TSMC no se amilanan. El CEO, C.C. Wei, ha sido claro: se necesita tiempo. Dos o tres años para construir la infraestructura, y otro dos o dos para alcanzar la plena capacidad de producción. TSMC, con su Tecnología probada y una visión realista del mercado, seguirá siendo el líder indiscutible en la fabricación de chips durante años. Sus inversores pueden estar tranquilos: la compañía no solo cumplirá sus objetivos de crecimiento, sino que también superará las previsiones de un aumento de ingresos superior al 30% en 2026. Y, lo más importante, sus inversiones en capital de este año se sitúan en el extremo superior de su rango previsto, un claro indicio de su confianza en la demanda.

En definitiva, la apuesta de Musk es audaz, pero no está exenta de riesgos. Su historial de promesas incumplidas sugiere que Terafab podría convertirse en otra de sus ambiciones frustradas. Mientras tanto, TSMC sigue siendo el rey indiscutible del silicio, un gigante con una ventaja tecnológica y una visión de futuro que Musk apenas puede igualar.