Quantum computing: ¿oportunidad de compra o apuesta arriesgada?

La promesa de la computación cuántica, capaz de resolver problemas que hoy son imposibles para los ordenadores convencionales, atrajo fuertes inversiones en 2025. Sin embargo, la reciente corrección del mercado, conocida como la "gran rotación", ha dejado a este sector en una situación delicada. ¿Es este el momento de aprovechar las rebajas o una señal de que la burbuja ha estallado?

Las caídas de rigetti y d-wave: una oportunidad para inversores audaces

Las caídas de rigetti y d-wave: una oportunidad para inversores audaces

Las acciones de Rigetti Computing (RGTI) y D-Wave Quantum (QBTS) se han desplomado este año, con caídas del 40% y 47% respectivamente. Unos números que invitan a la reflexión, pero también podrían representar una oportunidad para inversores con alta tolerancia al riesgo. El análisis se centra en determinar cuál de las dos empresas presenta un perfil más atractivo en el actual entorno de mercado.

Rigetti Computing, a pesar de su ambicioso proyecto de integración vertical, enfrenta una realidad financiera poco alentadora. El año 2025 cerró con apenas 7,1 millones de dólares en ventas, un descenso del 34% con respecto al año anterior, y una pérdida operativa de 84,7 millones. Su estrategia de fabricación interna (Fab-1) agiliza el desarrollo de chips, pero aún no se traduce en ingresos significativos. La empresa cuenta con una importante reserva de efectivo, 443,5 millones de dólares, que le proporciona cierto margen de maniobra, pero la necesidad de generar ingresos es urgente.

D-Wave Quantum, por su parte, muestra una trayectoria más alentadora. La reciente adquisición de Quantum Circuits, especialista en computación cuántica de puerta, complementa su enfoque en la tecnología de recocido cuántico, ideal para la optimización de problemas complejos. La empresa ha experimentado un crecimiento del 179% en las ventas durante 2025, alcanzando los 24,6 millones de dólares, y sus recientes pedidos de compra, que superan los 30 millones de dólares, sugieren un fuerte impulso para 2026. Si bien también opera con pérdidas, su sólida posición de tesorería, con 884,5 millones de dólares, le otorga una mayor capacidad para afrontar el camino hacia la rentabilidad.

La clave para distinguir a un ganador en este campo, donde la innovación es constante y la rentabilidad aún es esquiva, reside en la capacidad de transformar la tecnología en un negocio viable. D-Wave parece estar dando los pasos correctos. Su diversificación, el aumento de los pedidos y la valoración relativa, inferior a la de Rigetti, la convierten en una opción más atractiva para aquellos que buscan una exposición al sector de la computación cuántica.

No obstante, es vital ser consciente de que invertir en tecnologías emergentes implica un riesgo significativo. La computación cuántica aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo, y el éxito final de estas empresas es incierto. La prudencia y una cartera diversificada son, por tanto, esenciales para navegar en este emocionante, pero volátil, terreno.