Servicenow se hunde 35% y los fondos aún lo defienden: la apuesta que puede fallar
Columbia Threadneedle acaba de desvelar su carta a inversores del cuarto trimestre 2025 y el mensaje es demoledor: ServiceNow ha perdido un tercio de su valor en doce meses, pero el fondo sigue abrazando la historia de la IA corporativa. El truco no funciona: el título cerró marzo en 103,64 dólares, lejos del escalón de 160 que tocó hace un año. A los gestores les duele en la cartera, pero no sueltan la prenda.
El rescate de 7.750 millones que espanta al mercado
La bomba llegó en octubre: ServiceNow anunció la compra de Armis por 7.750 millones en efectivo, su adquisición más grande hasta la fecha. Los inversores tradujeron la jugada como desesperación por recomprar crecimiento mientras el negocio core de automatización de flujos de trabajo se desacelera. La factura es alta y la sinergia, incierta. Columbia reconoce que la asignación de capital genera “preguntas legítimas”, pero insiste en que la plataforma de IA aún puede facturar 1.000 millones anuales en contratos. La promesa suena a viejo disco rayado: el mercado ya no paga narrativas, exige flujo de caja.
El timing es pésimo. La Fed recortó tipos por cuarta vez y el dinero barato migró hacia valor grande y dividendos. El liderazgo tecnológico pasó a ser propiedad de los bancos, no de los SaaS con múltiplos de 45 veces beneficios. ServiceNow quedó en tierra de nadie: ni crece lo suficiente para justificar el premium, ni encaja en la caja de seguridad que ahora demandan los gestores. Resultado: el fondo devolvió 1,97% en el cuarto trimestre, por debajo del 3,21% del índice S&P Global 1200 Tecnología. La rentabilidad relativa se dispara en negativo.

Los hedge funds aún aumentan apuestas, pero el fondo se queda solo
El dato que duele: 118 fondos de cobertura mantenían posición a cierre de diciembre, catorce más que en septiembre. La masa busca un rebote técnico, no una reversión fundamental. Montaka Global, otro gestor que ha vociferado la tesis de la plataforma omnicanal, calla ahora cuando se le pregunta por el hueco de 35% en el precio. El silencio es elocuente: no hay catalizador a la vista que justifique volver a recomprar.
La moraleja se escribe sola: cuando la narrativa de la IA se convierte en excusa para justificar mala ejecución, el castigo es implacable. ServiceNow puede seguir prometiendo billones en contratos futuros, pero los inversores prefieren hoy caja, márgenes y devolución de capital. Columbia Threadneedle lo sabe, pero aún no ha encontrado la salida. Mientras tanto, el reloj corre y el precio sigue sangrando.