Un jurado condena a meta y youtube por dañar la salud mental de una joven
Un jurado de Los Ángeles acaba de hacer lo que años de audiencias en el Congreso, informes académicos y campañas de padres no lograron: declarar a Meta y YouTube legalmente responsables de haber dañado, de forma negligente, la salud mental de una joven californiana. El veredicto llegó esta semana tras siete semanas de juicio, y su onda expansiva ya se siente en Wall Street y en los despachos jurídicos de Silicon Valley.
El caso que rompió el muro
Kaley G.M., de 20 años y residente en Chico, California, demandó en 2023 a las plataformas alegando que el uso de redes sociales desde pequeña derivó en dismorfofobia corporal y depresión. TikTok y Snap llegaron a acuerdos extrajudiciales antes del juicio. Meta y YouTube decidieron ir a la batalla. Perdieron.
El jurado asignó a Meta el 70% de la responsabilidad y a YouTube el 30% restante. La indemnización total: 6 millones de dólares. No es una cifra que haga temblar los balances de empresas que mueven cientos de miles de millones al año, pero el precedente jurídico que sienta sí puede hacerlo.

Las herramientas del enganche: scroll infinito, autoreproducción y filtros de belleza
Los abogados de Kaley construyeron su caso sobre algo que cualquier adolescente reconocería al instante: el diseño deliberado para que sea imposible parar. El scroll infinito que no tiene fondo. Los vídeos que se reproducen solos. Los filtros que retocan la cara hasta hacerla irreconocible. Herramientas que no son accidentes de ingeniería, sino decisiones de producto orientadas a maximizar el tiempo de pantalla.
Lo que el jurado validó, en esencia, es que esas decisiones tienen consecuencias reales en cuerpos y mentes reales. Y que alguien debe responder por ello.

La reacción corporativa: apelar y esperar
Ni Meta ni Google han mostrado la menor intención de asumir el veredicto. Jose Castañeda, portavoz de Google, calificó el fallo de error conceptual:
